El presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó que "los verdaderos colonizadores del siglo XXI son los rusos y otros países", en declaraciones realizadas en exclusiva para RFI, France 24 y TV5 Monde durante la cumbre "Africa Forward" en Nairobi, copresidida por Francia y Kenia. Macron apuntó específicamente a la presencia del grupo paramilitar Africa Corps en varios países africanos, con particular énfasis en Malí, nación que desde el 25 de abril enfrenta ataques coordinados de los yihadistas del JNIM y de los rebeldes del Frente de Liberación del Azawad. "Pienso en el pueblo maliense y en lo que sufre desde hace tantos años bajo los golpes de grupos terroristas y luego de decisiones tomadas por los autores de golpes de Estado", declaró el mandatario, atribuyendo la responsabilidad de la crisis de seguridad a las autoridades de transición que gobiernan el país.
Las declaraciones llegan en un momento en que la presencia militar francesa en África se redujo considerablemente durante los dos mandatos de Macron, lo que sus críticos señalan como uno de los factores que facilitó la expansión rusa en el continente.
En el mismo encuentro, Macron también se refirió al conflicto en Medio Oriente y lamentó una "escalada" en las declaraciones entre Washington y Teherán, advirtiendo además que el alto el fuego "no se respeta en el Líbano, lo cual es inaceptable". La declaración se produce en un contexto de creciente tensión regional: Israel lanzó la semana pasada su primer ataque contra los suburbios de Beirut desde que entró en vigor la tregua con el Líbano en abril, con un saldo de al menos 17 muertos, mientras el jefe del ejército israelí afirmó que sus fuerzas no tienen "ningún límite" en las operaciones contra Hezbolá.
En otro plano, la jornada trajo también una revelación de carácter personal sobre el presidente francés. El periodista Florian Tardif, de la revista Paris Match, publicó este miércoles el libro "Un couple presque parfait" —Una pareja casi perfecta—, en el que sostiene que la bofetada que Brigitte Macron le propinó a su marido al aterrizar en Vietnam en 2025 —captada por la agencia Associated Press— se debió a una pelea vinculada a la relación "platónica" que supuestamente el mandatario mantenía con la actriz franco-iraní Golshifteh Farahani. El Palacio del Elíseo había calificado en su momento la escena de "momento de complicidad", versión que el libro de Tardif contradice abiertamente un año después.