Al menos 22 personas murieron en la madrugada al colisionar un autobús contra un camión de carga en la ruta BR-373, a la altura del municipio de Ipiranga, en el estado brasileño de Paraná. Según informó la Policía Federal de Carreteras, 21 de las víctimas viajaban en el autobús perteneciente a la Secretaría de Salud del municipio de Imbituva, que trasladaba pacientes hacia hospitales de distintas localidades para recibir atención médica especializada. El conductor del camión, procedente de Erechim, en el estado sureño de Río Grande do Sul, también murió en el impacto.
Cinco personas resultaron heridas y fueron trasladadas a hospitales de la ciudad de Ponta Grossa. La carretera permaneció bloqueada en ambos sentidos durante la mañana y las autoridades investigan las circunstancias que provocaron la colisión, sin que hasta el momento se hayan determinado las causas del accidente.
La tragedia tiene una dimensión especialmente dolorosa: las víctimas eran pacientes que buscaban atención médica que su municipio no podía brindarles localmente, en lo que refleja una realidad habitual en el interior de Brasil, donde miles de personas deben recorrer largas distancias en transportes oficiales para acceder a hospitales de mayor complejidad.
La BR-373 es una arteria importante que atraviesa la región central y agrícola de Paraná, un estado fronterizo con Argentina y Paraguay, y el accidente nocturno en ese tramo plantea preguntas sobre las condiciones de seguridad vial en una ruta que concentra tráfico pesado de camiones de carga provenientes de la zona agrícola del sur del país.