Un tribunal del estado de Nuevo México ordenó a Meta pagar 567 millones de dólares en indemnización por los daños causados a los jóvenes a través de sus plataformas, en el fallo más oneroso dictado hasta ahora contra una empresa de redes sociales por su impacto en la salud mental de los adolescentes.
El juez consideró que la empresa matriz de Instagram y Facebook creó una "molestia pública" y le impuso una serie de medidas de seguridad obligatorias: límites mensuales al uso de Facebook e Instagram para adolescentes, restricciones en las notificaciones, controles más estrictos sobre el contacto de adultos con menores, salvaguardias para los chatbots de inteligencia artificial y revisión reforzada de las denuncias de abuso sexual infantil.
"La decisión de hoy es una victoria para todos los padres que se han preocupado por lo que las redes sociales hacen a sus hijos y para todos los niños que merecen crecer en un entorno en línea más seguro", declaró el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez.
El fallo corresponde a la segunda fase de un juicio que Meta ya había perdido en marzo, cuando el jurado ordenó a la empresa pagar 375 millones de dólares en sanciones civiles tras determinar que había infringido la ley estatal de protección al consumidor al tergiversar la seguridad de sus plataformas para los niños.
La suma total acumulada en ambas fases supera los 940 millones de dólares, en lo que configura el caso legal más significativo que enfrenta Meta por su responsabilidad en la crisis de salud mental juvenil vinculada al uso de redes sociales. Meta anunció a última hora del jueves que apelará la sentencia: "Seguimos confiando en nuestra trayectoria de protección de los adolescentes en línea y continuaremos defendiéndonos frente a acusaciones que tergiversan los hechos", afirmó un portavoz de la compañía.
El fallo se inscribe en una tendencia global de endurecimiento regulatorio sobre las plataformas digitales y su impacto en los menores: Australia prohibió en diciembre las redes sociales a los menores de 16 años, Canadá presentó un proyecto de ley en la misma dirección, Reino Unido anunció restricciones similares, y en Estados Unidos el debate sobre la regulación de Meta, TikTok y otras plataformas está en el centro de la agenda legislativa.
La condena de Nuevo México añade ahora la presión judicial a la regulatoria, en una señal de que las compañías de redes sociales ya no pueden escudarse indefinidamente en la autorregulación para evitar responsabilidades concretas por el daño documentado que sus algoritmos generan en la salud mental de los adolescentes.