¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

La ola de calor mató a casi 9.000 personas en Reino Unido y Francia: el exceso de mortalidad más alto en Europa desde 2003

Francia registró 5.764 muertes adicionales entre el 17 de junio y el 2 de julio, con la mitad concentrada en solo tres días; Reino Unido contabilizó 2.877 fallecimientos en mayo y junio, casi el doble del total anual de 2025.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google

Por Redacción

Jueves, 30 de julio de 2026 a las 14:15
PUBLICIDAD
El calor extremo es ya una de las principales causas de muerte no traumática en Europa

Las olas de calor que azotaron Europa en mayo, junio y julio dejaron un saldo mortal que recién ahora se cuantifica en toda su dimensión. Reino Unido registró 2.877 muertes relacionadas con el calor durante dos olas de calor excepcionales en mayo y junio, casi el doble del total anual contabilizado el año pasado, según informó la Agencia de Seguridad Sanitaria británica. Francia reveló cifras aún más devastadoras: la ola de calor ocurrida entre el 17 de junio y el 2 de julio provocó un exceso de mortalidad estimado en 5.764 muertes adicionales por toda causa, un incremento del 36% sobre la mortalidad esperada en los 92 departamentos afectados. La agencia de salud pública Santé publique France precisó que aproximadamente la mitad de esas muertes se concentró en apenas tres días —del 25 al 27 de junio— en lo que representa el exceso de mortalidad más alto registrado en Francia desde la catástrofe de 2003, cuando una ola de calor mató a más de 14.000 personas en el país.

Las cifras combinadas de ambos países —cerca de 9.000 muertes en solo semanas— dimensionan el impacto de un verano europeo que acumula catástrofes climáticas sin pausa: incendios forestales que consumieron más de 77.000 hectáreas en el centro de España en el mayor siniestro de ese tipo en la historia del país, un temporal histórico en el norte de Chile con 10 muertos y más de 100.000 personas aisladas, y ahora estos números de mortalidad que confirman que el calor extremo es ya una de las principales causas de muerte no traumática en Europa durante los meses estivales. 

El dato francés —el exceso de mortalidad más alto desde 2003— tiene una dimensión política además de sanitaria: fue precisamente la tragedia de 2003 la que forzó a los gobiernos europeos a desarrollar planes de emergencia por calor, sistemas de alerta y protocolos de atención a poblaciones vulnerables. Que 23 años después Francia registre un exceso de mortalidad comparable al de ese año revela los límites de esos sistemas ante olas de calor cada vez más intensas, frecuentes y prolongadas. Con incendios activos en el sur de Europa, temperaturas récord que superan los 44°C en España y Grecia, y el verano de 2026 perfilándose como uno de los más letales en la historia reciente del continente, la pregunta que enfrentan los gobiernos europeos es si sus sistemas de salud pública y sus infraestructuras están en condiciones de absorber lo que el cambio climático tiene reservado para los próximos años.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD