El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, quedó detenido durante la noche de este viernes 6 de noviembre, pocas horas después de haber sido destituido por el Senado en un juicio político. La orden fue emitida por el Ministerio Público en el marco de la investigación por el caso Ueno Bank, una causa que también involucra al extitular del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Dagoberto Carvallo.
La Fiscalía dispuso que Peña permanezca detenido en su domicilio hasta ser trasladado este sábado 7 de noviembre a las 11 para prestar declaración ante la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción del Ministerio Público. En tanto, Carvallo deberá cumplir la medida en una dependencia que determine la Comandancia de la Policía Nacional.
La decisión judicial llegó apenas minutos después de que el Senado aprobara por unanimidad la destitución del mandatario al declararlo culpable de mal desempeño de sus funciones. La sesión se desarrolló durante la tarde con la presencia de 44 legisladores, mientras que Peña no asistió y delegó su defensa en los abogados Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda.
Según informó la Fiscalía, el exmandatario es investigado por presunta lesión de confianza y otros delitos vinculados al colapso de Ueno Bank, una entidad cuyo cierre afectó a millones de ahorristas en Paraguay.
Con su remoción, Peña se convirtió en el segundo presidente paraguayo elegido democráticamente en ser destituido desde el fin de la dictadura de Alfredo Stroessner en 1989. El único antecedente era el de Fernando Lugo, apartado del cargo en junio de 2012.
La investigación judicial continuará este sábado, cuando Peña comparezca ante los fiscales para ser indagado por las acusaciones que pesan en su contra en una de las causas de mayor impacto político y económico que atraviesa actualmente Paraguay.
Tras la destitución de Santiago Peña, el vicepresidente Pedro Alliana juró como nuevo presidente de Paraguay y completará el mandato constitucional hasta agosto de 2028. Dirigente del Partido Colorado, de 52 años, asumió el cargo durante una sesión solemne del Congreso y, en su primer mensaje como mandatario, prometió impulsar medidas para compensar a los ahorristas afectados por la crisis de Ueno Bank, además de garantizar la estabilidad institucional del país.