El presidente Donald Trump anunció que "muy pronto" declarará el estrecho de Ormuz "territorio de Estados Unidos", en una declaración sin precedentes que convierte la principal arteria energética del planeta en un objetivo de anexión territorial formal. "Muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es cierto", afirmó durante un mitin político en una academia de policía en Long Island, Nueva York, ante una multitud que lo aclamaba. El mandatario condicionó el anuncio a un horizonte temporal preciso: "después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy mal". La declaración llega a tres días del vencimiento del plazo de 60 días del memorando de entendimiento de Islamabad, firmado el 17 de junio con el objetivo de negociar el fin de la guerra, con las conversaciones completamente estancadas y Ormuz en disputa entre ambas potencias.
No era la primera vez que Trump lanzaba esa idea en la misma semana: el miércoles había escrito en Truth Social que "Estados Unidos tiene el control total del estrecho de Ormuz. ¡Creo que nos lo quedaremos!" y que "no hay nada que Irán pueda hacer al respecto". Ante la multitud de Long Island fue más explícito sobre el bloqueo naval: "Tenemos el bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos". La retórica de apropiación territorial de Ormuz replica el patrón que Trump aplicó con Groenlandia, el Canal de Panamá y las menciones a convertir Canadá en el "estado 51", aunque con una diferencia sustancial: en este caso se trata de aguas internacionales cuyo control Irán disputa activamente con ataques a buques y misiles contra bases estadounidenses en la región.
El anuncio de Trump llega en el peor momento diplomático desde el inicio del conflicto: el lunes 17 de agosto vence el plazo de 60 días del memorando de Islamabad, que declaraba "el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes" como punto de partida de un proceso negociador que nunca llegó a materializarse. Irán mantiene su control de facto sobre gran parte del estrecho y ha dicho que lo mantendrá hasta que EE.UU. acepte sus condiciones —fin permanente de la guerra, levantamiento del bloqueo, compensación por daños y liberación de activos congelados— mientras Washington impone el bloqueo naval a los puertos iraníes y lanzó más de una docena de rondas de ataques en los últimos meses. La declaración de Ormuz como "territorio estadounidense" es, en ese contexto, una provocación de escala histórica que puede sepultar definitivamente cualquier posibilidad de retomar las negociaciones antes del vencimiento del lunes.