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Trump canceló los ataques previstos contra Irán y anunció un acuerdo, Teherán lo desmintió.

El petróleo cayó a 90 dólares y Wall Street se disparó ante el anuncio, pero Irán insiste en que "no hay nada finalizado" y que EE.UU. "sigue cambiando sus posiciones"; la firma podría ser este fin de semana en Europa.

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Jueves, 11 de junio de 2026 a las 19:20
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El barril de petróleo cayó a 90 dólares, su nivel más bajo desde el inicio de la guerra, y el Nasdaq avanzó un 2,01% en Wall Street.

El presidente Donald Trump dio uno de sus bandazos más espectaculares desde el inicio del conflicto: horas después de haber anunciado una tercera noche consecutiva de bombardeos contra Irán, canceló los ataques y proclamó en Truth Social que ambos países habían aprobado un memorando de entendimiento que solo necesita los últimos toques. "Con base en el hecho de que las conversaciones con la República Islámica de Irán han sido elevadas al más alto nivel de liderazgo iraní y aprobadas, he cancelado los ataques y bombardeos programados contra Irán para esta noche", escribió. Trump enumeró once países como parte de las aprobaciones —entre ellos Israel, Arabia Saudita, Qatar, Turquía, Pakistán y Egipto— y señaló que el propio líder supremo Mojtaba Jamenei había dado el visto bueno: "Tengo entendido que la respuesta es sí". Apuntó además que la firma podría producirse este fin de semana, posiblemente en Europa, con el vicepresidente JD Vance como representante estadounidense.

Los mercados celebraron el anuncio con euforia: el barril de petróleo cayó a 90 dólares, su nivel más bajo desde el inicio de la guerra, y el Nasdaq avanzó un 2,01% en Wall Street. Pero Irán enfrió de inmediato el entusiasmo. La agencia estatal IRNA citó al portavoz del Ministerio de Exteriores para asegurar que "no hay nada finalizado" y que las afirmaciones sobre un acuerdo son "pura especulación", añadiendo que Estados Unidos "sigue cambiando sus posiciones". No es la primera vez que Trump proclama triunfalmente un acuerdo inminente que luego no se materializa: lo hizo en varias ocasiones desde el alto el fuego de abril, y cada vez los escollos que él considera "minucias" —detalles nucleares, sanciones, fondos congelados— terminaron siendo los obstáculos más difíciles de salvar.

El contexto en el que llega el anuncio revela la presión que acumula la administración Trump. La inflación en Estados Unidos alcanzó el 4,2%, la cifra más alta en tres años, impulsada por el alza de los precios energéticos derivada del bloqueo de Ormuz; el Banco Mundial rebajó sus previsiones de crecimiento global al 2,5%, el ritmo más bajo desde la pandemia; y Trump lleva semanas intentando cerrar un conflicto que se le complicó mucho más de lo que calculaba. El presidente atribuyó los súbitos avances a la presión de los dos días de bombardeos: "Ellos están tan deseosos como el que más de llegar a un pacto", dijo. Pero Irán sigue disparando, sigue exigiendo alivio de sanciones y descongelación de fondos que Trump dice no estar dispuesto a conceder, y no ha dado señales de querer ceder en su programa nuclear. El bloqueo naval, precisó Trump, "permanecerá plenamente vigente hasta que esta transacción quede finalizada".

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