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Xi advirtió a Trump que Taiwán puede empujar a China y EE.UU. a un "conflicto"

Pese a la buena sintonía del encuentro en el Gran Salón del Pueblo, el líder chino adoptó un tono más sobrio que Trump y marcó desde el primer momento los límites de la relación entre las dos superpotencias.

Por Redacción

Jueves, 14 de mayo de 2026 a las 11:33
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La advertencia de Xi sobre Taiwán marca el tono real de una cumbre

El presidente chino Xi Jinping recibió a Donald Trump con honores en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, frente a la plaza Tiananmén, en la primera visita de un mandatario estadounidense a China en casi una década. Trump comenzó el cara a cara elogiando a su anfitrión, al que calificó de "gran líder" y "amigo", y pronosticó que ambos países tendrán "un futuro fantástico juntos". Xi, en un tono considerablemente más sobrio, respondió que China y Estados Unidos "deberían ser socios, no rivales", y pasó de inmediato al tema que Pekín considera prioritario: Taiwán. "Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos", afirmó el líder chino según los medios estatales chinos, advirtiendo que "si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa".

La advertencia de Xi sobre Taiwán marcó el tono real de una cumbre que, más allá de la alfombra roja y la pompa diplomática, refleja la profundidad de las tensiones no resueltas entre las dos superpotencias. Taiwán es una isla autónoma de régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio y considera una línea roja innegociable. Washington está obligado por ley a proporcionar a Taipei los medios para defenderse, y un paquete de armamento de 14.000 millones de dólares aguarda aún la aprobación de Trump. La decisión sobre ese paquete será una de las señales más claras de hasta dónde está dispuesto a llegar el presidente estadounidense para preservar la nueva sintonía con Pekín.

La cumbre avanzó también en terrenos de mayor coincidencia: ambos mandatarios rechazaron la posibilidad de que Irán desarrolle armas nucleares y pidieron la normalización del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, en un punto de acuerdo que tiene implicaciones directas sobre las negociaciones de paz en Medio Oriente. Trump invitó además a Xi a visitar Estados Unidos el 24 de septiembre, en una señal de que ambas partes buscan institucionalizar el diálogo más allá de esta visita. Sin embargo, la frase de Xi sobre Taiwán dejó en claro que la relación entre las dos mayores potencias del mundo descansa sobre una falla geológica que ninguna cantidad de banquetes de Estado ni visitas al Templo del Cielo puede hacer desaparecer.

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