El Gobierno nacional anunció la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) mediante la publicación del Decreto 88/2026 en el Boletín Oficial. Esta medida implica la creación de dos nuevas obras sociales autárquicas: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG).
El decreto establece un proceso de liquidación y transición para asegurar una separación ordenada de los activos, el personal y las prestaciones entre ambos organismos. La decisión responde a un déficit financiero crítico que supera los 200.000 millones de pesos, situación que comprometía la operatividad del IOSFA.
Creación de dos obras sociales autárquicas
La OSFA, bajo la órbita del Ministerio de Defensa, se encargará de brindar cobertura médico-asistencial al personal militar en actividad, retirado y pensionado, así como a sus familias directas. Esta obra social deberá garantizar prestaciones no inferiores al Programa Médico Obligatorio y será dirigida por un directorio integrado por representantes de cada fuerza armada.
Por su parte, la OSFFESEG estará bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad Nacional y atenderá al personal de fuerzas como la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina, además de futuras incorporaciones de otras fuerzas federales. Su directorio será designado por la cartera de Seguridad y estará conformado por personas con idoneidad técnica en gestión pública o administrativa.
Ambas obras sociales deberán destinar al menos el 80 % de sus recursos a prestaciones de salud. Además, se establece un tope del 8 % para gastos administrativos y operativos y un máximo del 12 % para otras prestaciones sociales, siempre que las obligaciones primarias estén cubiertas.
Esta reestructuración llega tras años de un colapso operativo que afectó a miles de afiliados. En 2025, numerosos beneficiarios denunciaron la suspensión de prestaciones de salud mientras se les continuaban descontando haberes, lo que los obligó a costear consultas y tratamientos fuera del sistema.
El IOSFA fue creado hace más de una década con la intención de unificar las obras sociales militares y de seguridad, centralizando las coberturas para el personal estatal. Sin embargo, la heterogeneidad de sus beneficiarios, la dispersión territorial y el incremento en los costos de prestaciones y medicamentos generaron tensiones que derivaron en esta medida.
La división en dos nuevas obras sociales responde a demandas de ciertos sectores y a la necesidad administrativa de hacer frente a la crisis financiera acumulada. No obstante, plantea un desafío logístico importante: asegurar que la atención médica continúe sin interrupciones durante el proceso de transferencia y ajuste institucional.
Durante 2025, organizaciones sindicales como ATE y beneficiarios alertaron sobre la crisis y la creciente deuda del IOSFA, que según informes superó los 160.000 millones de pesos ese año, afectando la atención médica, demorando reintegros y limitando el acceso a prestaciones esenciales.
La diputada Lourdes Arrieta señaló que esta medida estaba en preparación desde finales de 2025, con la intención de reemplazar el modelo anterior por uno más especializado y adaptado a las necesidades específicas de cada sector de las fuerzas estatales.