La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabezó una reunión en Casa Rosada con los gobernadores Rogelio Frigerio y Alfredo Cornejo, donde confirmó que el Gobierno avanzará con un decreto para que las provincias puedan ejecutar obras en rutas nacionales dentro de sus territorios. El encuentro, del que no participó el jefe de Gabinete Manuel Adorni, volvió a mostrar el peso político de la hermana del Presidente en la toma de decisiones dentro del oficialismo.
La iniciativa prevé un esquema mediante el cual algunas jurisdicciones podrán impulsar proyectos de infraestructura vial con financiamiento privado, en línea con la estrategia del Ejecutivo de reducir el gasto público y delegar obras en los distritos.
De la reunión también participaron Eduardo 'Lule' Menem, uno de los dirigentes de mayor confianza del entorno presidencial, y el ministro del Interior, Diego Santilli, quien tiene a su cargo la articulación con las provincias.
El anuncio se enmarca en una agenda común entre Nación y los gobernadores, con foco en la infraestructura como motor de competitividad. Tanto Frigerio como Cornejo vienen reclamando mayor inversión en ese área y forman parte del grupo de mandatarios que mantienen vínculos de cooperación con la Casa Rosada.
Ese respaldo resulta clave para el oficialismo en el Congreso, donde necesita sostener alianzas para avanzar con proyectos y, al mismo tiempo, bloquear iniciativas de la oposición, como los intentos de interpelación a funcionarios del Ejecutivo.
Horas antes del encuentro, los gobernadores habían participado del evento de la AmCham, donde insistieron en la necesidad de reformas fiscales y mejoras en infraestructura.
Con este decreto, el Gobierno busca responder a esa demanda provincial mientras avanza en su objetivo de reorganizar el esquema de obra pública, apoyándose en la inversión privada y en acuerdos políticos con mandatarios aliados.