La suba del precio del combustible impactó de lleno en el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA): circulan hasta 40% menos de colectivos, lo que se traduce en demoras, menor frecuencia y más congestión en paradas. El dato surge de un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de Buenos Aires (IIEP), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, que analizó la evolución reciente del sistema en relación con tarifas y subsidios.
Según el reporte, la oferta total de unidades cayó 30% respecto de los niveles operativos habituales, aunque la reducción es más pronunciada en los servicios interjurisdiccionales —que dependen de Nación y Provincia—, donde alcanza el 40%. En contraste, las líneas que operan exclusivamente dentro de la Ciudad de Buenos Aires registraron una baja mucho menor, del 5%.
El informe señala que el aumento del combustible —impulsado por factores internacionales— fue el principal detonante de la caída en la circulación. Sin embargo, advierte que la situación responde también a problemas de fondo. Entre ellos, destaca que la flota operativa ya venía reducida: a marzo de 2026 era un 12% menor que en 2019, con 2.359 unidades menos. Además, los subsidios al transporte quedaron desactualizados frente al nuevo costo del combustible. Según los analistas, se necesitaría una inyección adicional de $17.500 millones mensuales para sostener el sistema en condiciones actuales.
Ese financiamiento se distribuye entre distintos niveles del Estado:
- Nación: $7595 millones
- Provincia de Buenos Aires: $8155 millones
- Ciudad de Buenos Aires: $1750 millones
En este contexto, los especialistas advierten que si el aumento se trasladara completamente a los usuarios, el boleto debería subir alrededor de 16% adicional.
El informe también remarca las diferencias tarifarias entre regiones. Mientras que en el AMBA el boleto mínimo ronda los $700, en el interior del país el promedio supera los $1500, tras la eliminación del Fondo de Compensación en 2024.
En términos reales, las tarifas del interior ya superan en 45% los niveles de 2019, mientras que en el AMBA recién se acercan a esos valores. Provincias como Corrientes, Chaco, Formosa, Córdoba y Santa Fe aparecen entre las más afectadas por el peso del transporte en los ingresos familiares.