Brasil avanza sobre uno de los mercados históricamente dominados por la Argentina: la exportación de harina de soja. Las estimaciones difundidas para la campaña 2026/27 muestran que el país vecino se acerca a quedarse con el primer lugar mundial en un rubro clave para el comercio exterior argentino.
Según las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), Brasil alcanzaría exportaciones por 26,9 millones de toneladas, mientras que la Argentina llegaría a 29,4 millones. La diferencia entre ambos se redujo de manera sostenida en los últimos años y hoy el volumen brasileño representa más del 90% de los envíos argentinos.
El crecimiento brasileño se apoya en una expansión constante de la producción de soja. Para la campaña 2026/27, se estima que Brasil alcanzará un récord de 186 millones de toneladas, muy por encima de los niveles registrados una década atrás.
En paralelo, la producción argentina se mantiene en valores similares desde hace años. Entre los factores señalados por especialistas aparecen la caída en la superficie sembrada, las retenciones y las dificultades para incorporar tecnología y semillas certificadas en parte del sistema productivo.
El liderazgo argentino en harina de soja ya había sido afectado durante la sequía de 2023, cuando Brasil logró superar temporalmente al país en exportaciones. Luego hubo una recuperación de la industria local, aunque el escenario internacional volvió a mostrar un avance sostenido del principal socio regional.
La harina de soja continúa siendo uno de los productos más importantes del complejo agroexportador argentino. Por eso, el cambio en el escenario global genera atención dentro del sector, que sigue de cerca la evolución de las próximas campañas y el impacto que puedan tener las políticas productivas y comerciales.