La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central dio este miércoles un nuevo paso en el Congreso. La Cámara de Diputados aceptó en comisión las modificaciones realizadas por el Senado y dejó encaminado el proyecto para buscar su sanción definitiva el próximo 12 de noviembre.
Uno de los principales cambios afecta el mecanismo para designar y remover a los integrantes del directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA). De acuerdo con la nueva redacción, será el Senado el que tendrá la facultad exclusiva de aprobar ambos procedimientos y necesitará para hacerlo una mayoría absoluta de 37 votos.
La decisión implica que La Libertad Avanza resignó el esquema que había conseguido aprobar originalmente en Diputados. El oficialismo no contaba con los dos tercios necesarios para rechazar los cambios de la Cámara revisora e insistir con aquella versión.
El dictamen fue aprobado durante un plenario de las comisiones de Finanzas y Presupuesto, encabezadas por los diputados libertarios Santiago Pauli y Bertie Benegas Lynch. Consiguió 44 firmas entre los 69 legisladores presentes.
Unión por la Patria no acompañó el despacho, aunque coincide con las modificaciones que introdujo el Senado.
Qué cambia en la conducción del Banco Central
La versión que había salido originalmente de Diputados establecía la participación de ambas cámaras del Congreso para aprobar las designaciones por mayoría simple y exigía una mayoría de dos tercios para remover a un funcionario. El Senado modificó ese esquema y estableció que será exclusivamente esa Cámara la que intervenga.
El Poder Ejecutivo continuará proponiendo a los directores del BCRA, pero sus nombramientos deberán recibir el respaldo de la mayoría absoluta del Senado. Los funcionarios tendrán un mandato de seis años y podrán ser reelegidos una vez. Para una remoción, el Gobierno deberá realizar el pedido sobre la base de las causales contempladas en la normativa y conseguir también el voto favorable de 37 senadores.
“Se aceptará la corrección que viene de la Cámara revisora y poder darle sanción definitiva a la reforma del Banco Central”, explicó la diputada Silvana Giudici durante el plenario. La legisladora señaló además que uno de los objetivos centrales de la reforma es establecer como función primaria del organismo “preservar el valor de la moneda”.
El proyecto busca que el BCRA concentre su actuación en ese objetivo y quede separado de las necesidades de financiamiento del Tesoro Nacional. También propone eliminar funciones relacionadas con el direccionamiento del crédito y con la implementación de políticas crediticias diferenciadas.
Otro de los puntos relevantes habilita al Banco Central a utilizar determinados activos y reservas -entre ellos oro, dinero líquido y títulos- como garantía colateral en operaciones propias, como financiamiento internacional o acuerdos de tipo REPO. Con el dictamen acordado, el oficialismo buscará convertir la reforma en ley durante la sesión prevista para el 12 de noviembre, jornada en la que también está previsto que el Congreso avance con el debate de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.