El Gobierno anunció una reorganización de la Quinta de Olivos mediante la cual Casa Militar asumirá de manera integral las funciones de seguridad de la residencia presidencial y de los domicilios transitorios utilizados por Javier Milei y su familia. La transferencia de responsabilidades y bienes se completará en un plazo máximo de 60 días.
La medida incluye la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, que hasta ahora intervenía en distintas tareas vinculadas con el funcionamiento de la Quinta. Según explicó el Ejecutivo, la nueva estructura separará las funciones de seguridad, administración y control y permitirá reducir la estructura formal y la cantidad de personal que permanece en la residencia.
Qué pasará a partir de ahora con la seguridad presidencial en la Quinta de Olivos
Casa Militar quedará a cargo del nuevo esquema bajo la conducción del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez. El organismo depende de la Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei, y ya tenía entre sus funciones la seguridad del Presidente y de las residencias oficiales. El cambio anunciado amplía su responsabilidad sobre el funcionamiento de la Quinta en materia de seguridad.
En el comunicado oficial, la Casa Rosada justificó la decisión por la necesidad de elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno. Entre los motivos mencionó una “escalada de la inseguridad a nivel global” y la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, que demandará movimiento de personal para obras y servicios vinculados con el acondicionamiento de los lugares incluidos en la agenda.
Desvincularon a 12 personas y otros empleados serán reubicados en otras dependencias
El cambio también tendrá consecuencias sobre la dotación civil. Según fuentes consultadas por TN y confirmaciones posteriores desde el Gobierno, 12 empleados fueron desvinculados, mientras que parte del resto del personal será reubicada en otras dependencias oficiales, incluida la Casa Rosada. La reorganización no implica eliminar todas las tareas civiles dentro de Olivos: administración, limpieza y cocina continuarán siendo realizadas por trabajadores civiles.
Además de la explicación oficial, fuentes de Casa Rosada señalaron que existió preocupación por posibles filtraciones de información relacionada con la seguridad presidencial. Esa versión fue mencionada como uno de los motivos detrás de los despidos y la decisión de reducir la cantidad de personas con acceso cotidiano a información sobre los movimientos y actividades desarrollados en la residencia.
La reorganización se produce mientras el Gobierno prepara un operativo especial por la visita de León XIV, que estará en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre. El Ejecutivo ya creó comandos unificados federales para coordinar la seguridad durante las actividades previstas en Buenos Aires, Luján, Claypole y Córdoba, con participación de distintas fuerzas y enlaces con los organismos de seguridad del Vaticano.
El proceso de traspaso deberá completarse dentro de los próximos 60 días. Durante ese período se transferirán las responsabilidades y los bienes de la Quinta a Casa Militar, mientras se termina de implementar el nuevo esquema de seguridad y se reorganiza el personal que continuará trabajando en la residencia.