Candela Arizaga declaró este jueves ante la Justicia por el episodio ocurrido en un departamento del barrio porteño de Belgrano y defendió públicamente a Facundo Moyano, al asegurar que el exdiputado "no le hizo nada" y que el hecho estuvo relacionado con un problema de salud mental.
Qué declaró Candela Arizaga ante la Justicia este jueves
La influencer se presentó en la Unidad de Flagrancia Norte, en el barrio de Saavedra, donde brindó testimonio ante la fiscal subrogante Florencia Nocerez, de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3 especializada en violencia de género.
Al salir de la audiencia, Arizaga afirmó: "Tuve un brote, lo voy a trabajar", y descartó que haya existido un episodio de violencia de género. "Para nada. Sino, lo hubiese dicho, obviamente. El problema nunca fue Facundo, no me hizo nada", sostuvo ante los medios, al tiempo que expresó su deseo de volver a verlo pronto. La joven también confirmó que solicitó a la Justicia que se levante la restricción de acercamiento que actualmente pesa sobre Moyano.
Respecto de su representación legal, explicó que concurrió acompañada por el abogado Roberto Herrera y aclaró que Diego Storto no es su defensor. "Yo estuve inconsciente hasta ayer y lo primero que pude hacer fue contactarlo", dijo en referencia a Herrera. Además, señaló que Storto intervino públicamente cuando ella todavía no había designado un abogado.
Tras prestar declaración, Arizaga reconoció que continúa atravesando las consecuencias del episodio y admitió que recibe numerosas críticas en redes sociales. Más tarde, en diálogo con la prensa, la influencer aseguró que recuerda "muy poco y nada" de lo ocurrido durante la madrugada del martes.
Según relató, antes del episodio había asistido a un partido de fútbol junto a Moyano y, al regresar al departamento de Belgrano, ambos permanecieron solos. Contó que realizó dos pedidos por una aplicación de delivery y que luego perdió el control de la situación.
Aunque evitó profundizar sobre un eventual consumo de sustancias, negó que el hecho estuviera vinculado a una adicción y sostuvo que atravesaba "cuestiones psicológicas" que hasta ese momento no estaban siendo tratadas.
"No estaba en tratamiento psicológico", reconoció, al explicar que ahora buscará abordar esa situación tras el episodio que derivó en la intervención judicial.