La Fiscalía rechazó los planteos realizados por la defensa de Elías Piccirillo y respaldó la reconstrucción realizada en junio en el marco de la causa que investiga un supuesto operativo armado contra Francisco Hauque. El fiscal, Franco Picardi, consideró que la diligencia permitió establecer que era materialmente posible colocar un arma y drogas dentro del Audi Q8 en el que se trasladaba el empresario.
Cuál fue la estrategia de la defensa de Piccirillo
La defensa de Piccirillo había presentado tres escritos en los que cuestionó distintos aspectos del procedimiento y pidió que se declarara la nulidad de la reconstrucción realizada el 10 de junio. También solicitó que se llevara adelante una nueva diligencia o que se ampliara la anterior con la participación de un perito de parte.
Picardi analizó los planteos de manera conjunta y dictaminó que todos debían ser rechazados. Además, cuestionó el pedido para limitar el alcance del informe pericial y sostuvo que la reconstrucción aportó elementos relevantes para determinar si la maniobra denunciada podía realizarse en las condiciones investigadas.
De acuerdo con el informe, la reconstrucción buscó determinar si Piccirillo podía haber colocado los elementos que luego fueron encontrados en el vehículo de Hauque. El resultado estableció que los paquetes podían ser introducidos en el baúl aprovechando el espacio existente entre la bandeja portaobjetos y el respaldo de los asientos traseros.
El peritaje también determinó que existía otra posibilidad: los elementos podían ser ocultados debajo del asiento del conductor. La fiscalía remarcó que estas conclusiones coinciden con un análisis previo realizado por Gendarmería Nacional, que había advertido que desde los asientos traseros del Audi Q8 era posible acceder al baúl.
Para el fiscal, uno de los principales argumentos de la defensa quedó así debilitado. Según sostuvo en su dictamen, la propia defensa había planteado como eje de su descargo que la maniobra era físicamente imposible, mientras que la reconstrucción permitió demostrar que sí podía realizarse. Picardi aclaró, de todos modos, que esa prueba no determina por sí sola quién colocó los elementos, cuestión que deberá resolverse a partir del conjunto de evidencias de la causa.
La defensa había cuestionado, entre otros aspectos, que la reconstrucción no reprodujo todo el recorrido dentro del hotel, incluyendo sectores como el estacionamiento, el lobby, el bar y el ascensor. Según los abogados de Piccirillo, esas partes de la secuencia también eran importantes para evaluar la hipótesis investigada.
Otro de los planteos estuvo relacionado con la ubicación de una cámara durante la reconstrucción. La defensa sostuvo que no se colocó un dispositivo a la altura del espejo retrovisor que permitiera establecer con precisión qué podía observar el conductor desde el asiento delantero del vehículo.
Los abogados también cuestionaron la ropa utilizada durante la diligencia. Señalaron que el actor que representó a Piccirillo no llevaba el mismo tipo de prenda que el financista utilizó el día del hecho y que, en cambio, llevaba un pantalón con bolsillos laterales que facilitaba ocultar objetos.
Frente a estos argumentos, la fiscalía sostuvo que la nulidad de una medida constituye una herramienta excepcional y que la defensa no había demostrado un perjuicio concreto que justificara invalidar la reconstrucción. Por ese motivo, Picardi consideró que el informe pericial debía conservar su valor dentro de la investigación.
El caso
La causa investiga un presunto operativo mediante el cual se habrían colocado 1,258 kilos de cocaína y una pistola calibre 9 milímetros en el vehículo de Hauque, quien había mantenido un conflicto económico con Piccirillo. La investigación también analiza la participación de efectivos policiales que intervinieron en el procedimiento.
Según la hipótesis de la fiscalía, Piccirillo habría participado en la maniobra destinada a generar un procedimiento policial falso contra Hauque y su pareja, Anahí Aquino Laprida. La investigación sostiene que el objetivo habría estado relacionado con una deuda millonaria que el financista mantenía con Hauque.
La reconstrucción había sido realizada luego de que la Cámara Federal habilitara esta medida a pedido de la defensa de Piccirillo. En ese momento, los abogados buscaban demostrar que su representado no había tenido posibilidad material de colocar el arma y la droga en el vehículo, argumento que ahora quedó cuestionado por las conclusiones del peritaje respaldado por la fiscalía.
Con el rechazo de los planteos, la reconstrucción del 10 de junio continuará incorporada como elemento de prueba dentro del expediente. La fiscalía deberá seguir evaluando ese informe junto con el resto de las evidencias para determinar las responsabilidades que correspondan en el supuesto operativo contra Hauque.