El gobierno nacional decidió impedir el ingreso de la prensa acreditada a Casa Rosada luego de que la Casa Militar denunciara a la periodista Luciana Geuna, a su colega Ignacio Salerno y a directivos de TN por una supuesta "intromisión ilegítima" relacionada con imágenes difundidas en un informe.
Este jueves, por primera vez en la historia argentina, se cerró la sala de prensa de la sede del Poder Ejecutivo y se suspendieron preventivamente las acreditaciones de todos los periodistas, una medida sin precedentes incluso en comparación con la última dictadura militar, cuando la sala permaneció abierta a pesar del estricto control y censura.
Los periodistas acreditados recibieron la notificación de que se les retirarán las huellas dactilares como medida preventiva vinculada a una denuncia por presunto espionaje ilegal. La denuncia, presentada por la Casa Militar, acusa a Geuna, Salerno, productores y autoridades de TN de haber vulnerado la seguridad nacional mediante la filmación de grabaciones internas en la Casa Rosada.
Los dichos de Javier Milei sobre este hecho
El presidente Javier Milei, que se encontraba de viaje en Israel cuando se difundió el informe, se expresó con dureza contra los periodistas involucrados. En su cuenta de la red social X calificó a Geuna y Salerno como “basuras repugnantes e inmundas” y “delincuentes”. Además, escribió: “Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables. Ciao!”.
La denuncia, que consta de nueve páginas, sostiene que los acusados se jactaron de haber evadido los controles oficiales. El caso recayó por sorteo en el juzgado federal N°4 de Comodoro Py, a cargo del juez Ariel Lijo.
En medio de denuncias contra el jefe de Gabinete y un ambiente de fuertes internas en la Casa Rosada, la suspensión de las acreditaciones afecta a todos los periodistas que habitualmente cubren el Palacio Presidencial. Por ejemplo, Paula Larrousse, periodista acreditada en Casa Rosada para Radio 10, informó que le prohibieron el ingreso y posteriormente se confirmó que ningún periodista con acreditación podrá acceder al edificio.
El cierre de la sala de prensa y la suspensión masiva de acreditaciones representan un acto de censura sin precedentes en la democracia argentina, algo que ni siquiera ocurrió durante la dictadura de Videla. Las autoridades calificaron la medida como "preventiva" y aún no se ha informado por cuánto tiempo se mantendrá esta restricción.