La CGT encabezó este jueves una movilización al Ministerio de Economía para reclamar por el creciente endeudamiento de las familias, mientras distintas cámaras que representan a pequeñas y medianas empresas se concentraron en Plaza de Mayo para reclamar medidas frente al cierre de compañías y la caída de la actividad. Las dos protestas se realizaron de manera independiente, pero coincidieron en cuestionar la situación económica y pedir respuestas al Gobierno.
La central obrera marchó junto con las dos CTA, la UTEP y distintas organizaciones sociales desde la zona de Paseo Colón e Independencia hacia el Palacio de Hacienda. El reclamo estuvo centrado en la situación de millones de familias que tienen créditos impagos o atraviesan fuertes atrasos en sus obligaciones financieras.
La CGT ubicó el problema del endeudamiento como una consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades de los trabajadores para llegar a fin de mes. Jorge Sola, integrante del triunvirato de la central, sostuvo que la situación alcanza tanto a trabajadores formales como informales y planteó que no se trata solamente de un problema entre particulares.
Sola también reclamó que el Gobierno abra una discusión en el Consejo del Salario para establecer un ingreso mínimo que supere la canasta básica de pobreza. Desde la conducción sindical consideraron que la política salarial debe formar parte de una respuesta más amplia frente al deterioro de la capacidad de consumo.
Por su parte, Cristian Jerónimo anticipó que la CGT entregaría un petitorio al Ministerio de Economía para reclamar medidas inmediatas. El dirigente sostuvo que la situación económica se profundiza y que las familias enfrentan cada vez mayores dificultades para afrontar sus gastos y obligaciones.
El documento presentado por la central obrera incluyó un pedido para que el Banco Central regule los niveles de las tasas de interés aplicadas a préstamos bancarios, herramientas financieras y billeteras virtuales que puedan generar endeudamiento entre personas físicas.
La CGT también planteó la necesidad de analizar el nivel de endeudamiento de las pequeñas y medianas empresas y poner en marcha un programa de refinanciación que permita atender los elevados niveles de morosidad.
En paralelo, la UTEP señaló que el endeudamiento tiene un impacto especialmente fuerte en los barrios populares, donde la falta de acceso al crédito formal puede llevar a familias a recurrir a prestamistas informales para cubrir necesidades básicas, incluso la compra de alimentos.
La segunda movilización tuvo como protagonistas a distintas cámaras y entidades empresarias que representan a las pymes. La convocatoria se realizó frente a la Casa Rosada y buscó instalar en la agenda pública la situación del sector productivo, especialmente el cierre de empresas y las dificultades para mantener los niveles de producción y rentabilidad.
La protesta coincidió con el Día del Empresario Nacional y fue convocada bajo el lema “las pymes también son argentinas”. Las entidades utilizaron una estética vinculada con la bandera que la Selección argentina mostró durante el Mundial 2026 para reclamar por la soberanía de las Islas Malvinas.
Entre los principales reclamos del sector estuvieron la caída de la actividad, el cierre de empresas y las dificultades para sostener la producción y la rentabilidad. Las organizaciones también pidieron que el Congreso avance con el tratamiento del proyecto de Ley de Emergencia PyME impulsado por la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC).
El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, respaldó la movilización y sostuvo que las dificultades planteadas representan una realidad cotidiana para las pequeñas y medianas empresas. El dirigente reclamó que la situación del sector productivo sea escuchada y que se generen respuestas concretas.
La convocatoria empresaria reunió a ENAC, la Cámara de la Industria del Calzado, APYME, la Cámara Industrial de la Manufactura del Cuero y Afines, Fundación Pro Tejer, la Central de Entidades de Empresas Nacionales, la Cámara Económica Sanmartinense, PYME SUR, la Confederación General de la Producción y la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de San Martín, entre otras organizaciones.
Durante la jornada, el Palacio de Hacienda y la Casa Rosada permanecieron vallados, mientras los manifestantes se concentraron en los alrededores de Plaza de Mayo. Las protestas se desarrollaron en un escenario de reclamos simultáneos de sectores sindicales, sociales y empresarios.
De esta manera, la CGT centró su movilización en el endeudamiento familiar y las pymes en la situación del entramado productivo, con dos protestas que llevaron sus reclamos hasta las inmediaciones de los principales edificios del Gobierno nacional.