En una jornada marcada por la movilización y la tensión política, Cristina Kirchner volvió a mostrarse en público al salir al balcón de su departamento en San José 1111 para saludar a los primeros militantes que se acercaron hasta el lugar.
El gesto se dio en la previa de la marcha hacia Plaza de Mayo, cuando un grupo de seguidores comenzó a concentrarse frente a su domicilio con banderas, cánticos y consignas de respaldo. Desde allí, la expresidenta respondió al saludo con una breve aparición, en un escenario cargado de simbolismo.
En el balcón se destacó la presencia de un pañuelo blanco con la inscripción “Memoria, Verdad y Justicia”, una imagen que rápidamente se replicó entre los presentes y en redes sociales.
Mientras tanto, la columna de La Cámpora avanzaba hacia el lugar, sumando volumen a una movilización que ya tenía alto contenido político. En ese contexto, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, lanzó una definición que buscó correr el foco del gesto: “No hay que romantizar el balcón”, afirmó.
La dirigente remarcó que la situación de la exmandataria no debe naturalizarse y sostuvo que “tiene que estar en libertad”, al tiempo que rechazó la idea de reducir su presencia pública a esas apariciones. “No es un show, está presa”, insistió en medio de la movilización.