El Gobierno ya diseña la agenda legislativa para la segunda mitad del año. Entre las iniciativas que busca impulsar después del Mundial figuran una reforma política y electoral, cambios en la legislación sobre salud mental, prevención de la ludopatía digital y un nuevo paquete de medidas desregulatorias.
Actualmente, el Parlamento trabaja sobre propuestas como la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, el denominado Súper RIGI, la Ley Hojarasca y el proyecto para cancelar la deuda con los holdouts que aún mantienen litigios vinculados al default de 2001. En este contexto, la modificación de las leyes de Expropiaciones y de Tierras será uno de los próximos temas que abordará el Senado antes de fin de mes. Luego continuará su recorrido legislativo en Diputados, aunque todavía no existen plazos definidos para su tratamiento.
Por su parte, el proyecto para cancelar la deuda con dos fondos buitre ya cuenta con media sanción de la Cámara alta y será debatido próximamente en Diputados junto con el Súper RIGI, una de las iniciativas económicas que el Gobierno considera estratégicas. En paralelo, la denominada Ley Hojarasca, que ya obtuvo media sanción en Diputados, comenzará a ser discutida esta semana en un plenario de comisiones del Senado.
Entre los proyectos que podrían quedar postergados para después del Mundial figuran la ley de prevención de la ludopatía digital y la derogación de la ley de Etiquetado Frontal. Ambas iniciativas ingresaron al Senado a fines de mayo, pero todavía no comenzaron a debatirse en comisión.
Además, el Ejecutivo trabaja en un nuevo paquete desregulador impulsado por el ministerio que conduce Federico Sturzenegger. Entre las propuestas figura la habilitación para que los medicamentos de venta libre puedan exhibirse en góndolas de supermercados, kioscos y comercios de cercanía. También se encuentra en estudio una modificación de la legislación sobre cabotaje nacional para permitir que embarcaciones con bandera extranjera operen en rutas fluviales internas del país.
Otra de las reformas previstas apunta al mercado inmobiliario. El proyecto busca eliminar la exigencia de matrícula profesional para ejercer como intermediario en operaciones inmobiliarias, flexibilizando los requisitos actuales para la actividad. En tanto, dentro de la agenda oficial también aparece la adhesión de la Argentina a un tratado internacional de patentes. No obstante, las negociaciones vinculadas a esa iniciativa todavía continúan y el texto definitivo sigue bajo revisión.
La principal apuesta política del Gobierno para después del Mundial será la reforma electoral, una iniciativa que pretende modificar las reglas de juego de cara a las elecciones del próximo año. Uno de los ejes centrales del proyecto es el futuro de las PASO. En la Casa Rosada reconocen que hoy no cuentan con los votos necesarios para eliminarlas definitivamente, por lo que analizan alternativas como su suspensión temporal o la implementación de un sistema no obligatorio. La reforma incluiría además otros cambios, como la discusión sobre Ficha Limpia, modificaciones en el financiamiento público de campañas, una mayor flexibilización de los aportes privados, nuevos requisitos para la constitución de partidos políticos, la eliminación de la publicidad gratuita en medios audiovisuales, cambios en la Boleta Única de Papel y el fin de la obligatoriedad de los debates presidenciales. El debate comenzaría en agosto en el Senado. Sin embargo, sectores dialoguistas y aliados buscan que el proyecto de Ficha Limpia tenga un tratamiento independiente para evitar que quede mezclado con el resto de la reforma electoral.
La hoja de ruta legislativa del Gobierno también contempla modificaciones a las leyes de Financiamiento Universitario y Emergencia en Discapacidad, además de una nueva Ley de Salud Mental. La propuesta apunta a otorgar mayores facultades a los psiquiatras para definir internaciones involuntarias en determinados casos.