El riesgo país argentino volvió a subir y alcanzó los 450 puntos básicos, su valor más elevado en siete semanas, en una jornada marcada por la cautela de los inversores y un escenario internacional de creciente incertidumbre financiera.
El indicador elaborado por JP Morgan es una referencia utilizada por los mercados para medir la diferencia de rendimiento entre los bonos argentinos y los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Cuanto más alto es el riesgo país, mayor es la percepción de riesgo sobre la capacidad de financiamiento de una economía.
La suba estuvo acompañada por una caída en los bonos soberanos y un retroceso en las acciones argentinas, en una rueda donde también se observó una mayor demanda de cobertura por parte de los inversores.
Entre los factores que explican el movimiento aparecen las dudas sobre la evolución de las tasas de interés internacionales, el impacto de los nuevos conflictos geopolíticos y las tensiones comerciales impulsadas por Estados Unidos, elementos que incrementaron la volatilidad en los mercados globales durante las últimas semanas.
La suba del indicador se produjo además en momentos en que el Gobierno busca consolidar la estabilidad financiera y fortalecer la acumulación de reservas del Banco Central. La visita de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, había aportado señales de respaldo al programa económico argentino, aunque los mercados continuaron mostrando prudencia frente al escenario financiero.
Pese al incremento registrado en los últimos días, el riesgo país se mantiene muy por debajo de los niveles observados en períodos de mayor tensión financiera de la historia reciente argentina. Sin embargo, los analistas consideran que su evolución seguirá siendo uno de los indicadores más observados por inversores y operadores en las próximas semanas.