El riesgo país volvió a registrar una fuerte baja y se ubicó en torno a los 410 puntos básicos, alcanzando su nivel más bajo desde abril de 2018. La mejora reflejó una nueva jornada de confianza de los inversores sobre los activos argentinos y estuvo acompañada por una suba de los bonos soberanos y un desempeño positivo de las acciones.
El indicador elaborado por JP Morgan, que mide el sobrecosto que debe pagar la Argentina para financiarse respecto de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, quedó cada vez más cerca de perforar la barrera de los 400 puntos, un umbral que el mercado sigue de cerca por su impacto sobre las posibilidades de financiamiento externo.
En el mercado de deuda, los bonos soberanos en dólares extendieron las ganancias, impulsados por el optimismo de los inversores respecto de la evolución del programa económico y la expectativa de una mejora en la calificación crediticia del país.
Las acciones argentinas también mostraron un comportamiento favorable tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street, donde varios ADR operaron en terreno positivo, consolidando la recuperación que vienen registrando en las últimas ruedas.
En el frente cambiario, el dólar oficial se mantuvo sin cambios relevantes, mientras que los dólares financieros, como el MEP y el contado con liquidación, exhibieron variaciones moderadas, sin alterar la estabilidad del mercado.
Los analistas coinciden en que la evolución del riesgo país continuará condicionada por el desempeño fiscal del Gobierno, la acumulación de reservas y el cumplimiento de los próximos compromisos de deuda, entre ellos el importante vencimiento previsto para el 9 de julio, que concentra la atención de los inversores.