Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas retrocedieron 2,5% durante el Día del Niño respecto de la misma celebración del año pasado, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El resultado se produjo pese a que la mayoría de los comercios apeló a descuentos y opciones de financiación para intentar impulsar el consumo.
El ticket promedio fue de $45.892, frente a los $33.736 registrados en 2025. Aunque la diferencia nominal es significativa, una vez descontado el efecto de la inflación el incremento real fue de apenas 0,8%. Además, quedó bastante por debajo de los $57.500 que se habían proyectado previamente.
El comportamiento de los consumidores mostró una fuerte cautela. La decisión de compra tendió a postergarse hasta los últimos días y, cuando finalmente se concretó, predominó la búsqueda de artículos de menor precio.
Las promociones estuvieron presentes en el 81,2% de los comercios relevados, aunque esa proporción fue menor a la del año anterior. La principal herramienta utilizada fue la financiación con tarjeta, ofrecida por el 55,3% de los negocios, mientras que el 46,2% recurrió a descuentos para pagos en efectivo.
Para CAME, esas estrategias permitieron sostener parcialmente el movimiento comercial, pero no alcanzaron para generar una recuperación significativa del consumo. La entidad observó que los comercios debieron resignar parte de su rentabilidad mediante descuentos y absorción de costos financieros para mantener la rotación de mercadería.
El resultado también quedó por debajo de las expectativas de buena parte de los comerciantes. El 41,7% aseguró que las ventas estuvieron por debajo de lo previsto, mientras que un 43,6% consideró que se ubicaron en línea con sus proyecciones.
Solo el 14,7% de los comercios tuvo un resultado mejor al esperado. Dentro de ese grupo, el 12,7% calificó el desempeño como mejor y apenas el 2% como mucho mejor.
La celebración tampoco logró modificar de manera sustancial el panorama general de actividad. Para el 36% de los comercios, el Día del Niño generó un movimiento adicional, pero insuficiente para cambiar la tendencia del mes. Otro 35,5% describió el impacto como moderado y el 19,3% no registró una incidencia relevante.
Solo el 9,1% consideró que la fecha fue determinante para dinamizar las ventas del mes, lo que muestra que la celebración funcionó principalmente como una oportunidad puntual para generar liquidez y reducir inventario, más que como un motor de recuperación del consumo.
Por rubros, las jugueterías fueron unas de las más golpeadas, con una caída interanual del 4,8% y un gasto promedio de $45.038. La indumentaria y los accesorios registraron una baja del 4,1%, con un ticket de $42.344.
También disminuyeron las ventas de calzado y marroquinería, que retrocedieron 3,1% y tuvieron un ticket promedio de $50.680. En equipos de audio, celulares y accesorios, la contracción fue del 1%, mientras que el gasto promedio alcanzó los $51.136.
Las librerías mostraron una caída del 1,8%, con un ticket promedio de $38.279, el menor entre los principales rubros relevados.
El resultado representa una nueva señal de un consumo que todavía permanece condicionado por el poder adquisitivo de las familias. Aunque los comercios intentaron estimular las compras mediante cuotas, descuentos y promociones, la respuesta fue selectiva y concentrada en operaciones de menor escala.
El dato se suma a la caída del 0,3% registrada en las ventas del Día del Niño de 2025, y refuerza la percepción de que las fechas comerciales, por sí solas, todavía no consiguen revertir el estancamiento del consumo pyme.
El resultado confirma que las promociones sostuvieron parte de la rotación, pero no revirtieron la cautela del consumidor, por lo que conviene comparar qué rubros combinaron mayor caída con menor ticket promedio entre las categorías relevadas.