El dólar oficial volvió a subir este martes y alcanzó los $1500 en el Banco Nación, el valor más alto desde el 3 de noviembre del año pasado. Con este movimiento, la divisa cerró junio con una suba acumulada de $70, equivalente al 4,9%, el mayor incremento mensual registrado en lo que va del año.
La evolución del tipo de cambio quedó por encima tanto de la tasa de interés como de la inflación estimada para junio, que rondaría el 2%, consolidando un mes de fuerte recuperación del valor del dólar tras varios meses de relativa estabilidad.
Entre los analistas, el movimiento no generó sorpresa. Consideran que durante gran parte del año el tipo de cambio había quedado retrasado frente a otras variables de la economía, especialmente la inflación, lo que dejaba margen para una corrección como la observada en las últimas semanas.
Uno de los factores que impulsó la demanda de dólares fue la última licitación de deuda del Tesoro, en la que no se renovó la totalidad de los vencimientos y quedaron $3 billones disponibles en el mercado.
Los especialistas siguen de cerca cómo será absorbida esa liquidez. Desde la consultora PPI señalaron que, si esos pesos terminan canalizándose hacia el incremento estacional de la demanda de dinero asociado al pago de aguinaldos, el impacto sobre el mercado cambiario podría ser limitado.
Precisamente, el pago del medio aguinaldo también aparece entre los elementos que explican la mayor demanda minorista de divisas. Durante junio, muchos trabajadores con capacidad de ahorro aprovecharon el ingreso adicional para dolarizar parte de sus ingresos.
A esto se suma un cambio en la estrategia oficial. Luego de que el Banco Central alcanzara en mayo el objetivo de acumulación de reservas mediante compras por alrededor de US$10.000 millones, redujo el ritmo de intervención en el mercado. En junio adquirió US$1461 millones, el menor volumen de los últimos cinco meses.
Otro elemento seguido de cerca por el mercado son las posiciones del organismo en dólar futuro. Si bien el Banco Central había reducido significativamente su exposición durante mayo, operadores financieros sostienen que volvió a incrementar parcialmente esas posiciones en medio de la reciente suba del tipo de cambio.
El escenario internacional también contribuyó al fortalecimiento del dólar. Un mensaje más restrictivo de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) fortaleció la moneda estadounidense a nivel global y generó presión adicional sobre las monedas emergentes, incluido el peso argentino.
Para los próximos meses, las consultoras consideran que la demanda de cobertura seguirá firme. Entre los factores que podrían sostener esa presión mencionan una menor liquidación de divisas por parte del sector agropecuario, el crecimiento de las importaciones si la actividad económica continúa recuperándose y un contexto internacional menos favorable para las economías emergentes.
En ese escenario, los analistas advierten que el Gobierno deberá equilibrar distintos objetivos: mantener la estabilidad cambiaria, favorecer la recuperación económica, sostener el crédito y continuar fortaleciendo las reservas internacionales.