La Justicia confirmó que Facundo Moyano estuvo alojado durante 11 días en el hotel donde se investiga si violó la restricción de acercamiento que tenía vigente respecto de Candela Arizaga. Un informe del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) estableció que el exdiputado ocupó la habitación 603 del Aira Apart Hotel Buenos Aires entre el 31 de agosto y el 11 de septiembre.
El establecimiento entregó voluntariamente el DVR con las cámaras de seguridad y aportó información sobre los empleados que trabajaron durante la estadía de Moyano. Sin embargo, el relevamiento no encontró registros hoteleros a nombre de Arizaga, por lo que la documentación reunida hasta ahora no acredita por sí sola que la modelo haya estado en el lugar.
El informe del CIJ también señaló que no fue posible reconstruir mediante fuentes abiertas el supuesto encuentro entre Moyano y Arizaga porque no existe una fecha precisa. Las imágenes de las cámaras quedaron incorporadas a la investigación para determinar si ambos estuvieron en el establecimiento durante el período en el que regía la medida restrictiva.
La causa busca establecer si el exdiputado incumplió la prohibición de acercamiento y contacto que le fue impuesta. La medida establece una distancia mínima de 300 metros respecto de Arizaga y la prohibición de comunicarse con ella mientras continúa la investigación.
En paralelo, surgió información sobre el posible impacto de las celdas de los teléfonos celulares de Moyano y Arizaga en las inmediaciones del hotel durante un período prolongado. Ese dato todavía forma parte de las líneas de investigación y, según la información difundida, la Fiscalía no respondió a las consultas sobre ese elemento.
Moyano fue imputado por desobediencia el 19 de septiembre, después de que la Fiscalía considerara que existían elementos para investigar un eventual encuentro con Arizaga durante la vigencia de la restricción. La sospecha se incorporó a la causa en la que el exdiputado ya estaba imputado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
La investigación sobre el supuesto encuentro comenzó después de que circularan publicaciones que señalaban que Moyano y Arizaga se habrían encontrado en el Aira Apart Hotel Buenos Aires, ubicado sobre la avenida Belgrano al 500. A partir de esa información, la fiscal Florencia Nocerez ordenó medidas para determinar si el episodio efectivamente había ocurrido y solicitó el acceso a las cámaras y a los registros de huéspedes.
El origen de la causa se remonta al 4 de agosto, cuando la Policía de la Ciudad intervino después de encontrar a Arizaga corriendo por la zona de avenida del Libertador y Virrey Vértiz, en Belgrano. Tras ese episodio, Moyano quedó investigado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Como parte de las medidas dispuestas durante esa investigación, la Fiscalía estableció la prohibición de acercamiento y contacto entre Moyano y Arizaga. Posteriormente, la Justicia rechazó un pedido para levantar la restricción debido a que todavía quedaban medidas de prueba pendientes.
En los últimos días, además, los abogados Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina dejaron de representar a Moyano y señalaron la existencia de “desavenencias insalvables” en torno a la estrategia de defensa. El exdiputado comunicó posteriormente que había decidido modificar su representación legal para esta nueva etapa del proceso.
Por su parte, Arizaga manifestó públicamente que quería que se levantara la restricción de acercamiento para poder hablar con Moyano y aclarar distintas cuestiones vinculadas con la relación. También se incorporó al expediente una presentación de su representación para solicitar una audiencia en la que pudiera expresar personalmente su voluntad sobre la medida.