Máximo Kirchner aseguró que el pedido de secuestro que provocó su demora este miércoles en San Luis no estaría vigente y afirmó que circula desde hace años con la misma camioneta sin haber tenido inconvenientes. El diputado fue retenido durante casi dos horas en un control ubicado en el ingreso a la provincia, cuando viajaba hacia San Juan, y luego recibió autorización para continuar su recorrido.
Por qué demoraron a Máximo Kirchner en San Luis
El episodio ocurrió en la localidad de Justo Daract, cuando el Anillo Digital Federal detectó una alerta vinculada con una Honda CR-V que figura a nombre del legislador y que había sido incluida en un oficio judicial relacionado con la causa Hotesur. Según el parte policial citado por LA NACION, la alerta se activó por un pedido de secuestro emitido mediante un oficio judicial federal.
Tras ser liberado, Kirchner difundió un comunicado en el que explicó que había salido rumbo a San Juan para participar de actividades políticas y que se había subido al vehículo modelo 2007 que utiliza habitualmente. El diputado sostuvo que durante todos estos años circuló con esa camioneta por la Ciudad de Buenos Aires y las autopistas bonaerenses y que también la utilizó recientemente para viajar a La Rioja y Mar del Plata.
Kirchner relató que en el control le informaron que el vehículo tenía un supuesto pedido de captura del juez federal Julián Ercolini, de los tribunales de Comodoro Py. También señaló que los agentes le realizaron un control de alcoholemia, cuyo resultado fue negativo, y destacó que permaneció a disposición de la Policía provincial y de la Justicia mientras se aclaraba la situación.
“Después de casi dos horas de estar demorado en la ruta, junto a las personas que me acompañaban, nos avisaron que podíamos seguir viaje”, relató el diputado. Desde su entorno sostuvieron que se trató de un error y señalaron que el oficio judicial correspondía a una orden de 2019 que, según esa versión, ya no estaría vigente.
El legislador cerró su comunicado con una crítica política hacia el Gobierno y otros actores que, según su interpretación, estarían detrás del episodio. “Mientras rematan el país, la Policía, la Justicia y andá a saber quiénes más siguen intentando disciplinarnos. No es la primera vez que lo intentan, no va a ser la última, no se cansan, nosotros tampoco”, afirmó.