El fin de semana largo dejó un balance con señales contrapuestas para el turismo argentino: viajaron más personas y aumentó el gasto diario, pero los turistas permanecieron menos tiempo en los destinos y eso terminó reduciendo el impacto económico general.
Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), unas 1.490.400 personas se desplazaron por distintos destinos del país, lo que representó un crecimiento del 3,5% respecto del mismo período de 2025.
Sin embargo, la estadía promedio pasó de dos días a 1,8 días, una reducción interanual del 10% que terminó siendo determinante para el resultado económico.
En total, el movimiento generado por el turismo alcanzó los $313.610 millones, aunque en términos reales significó una caída del 2,2% frente al año pasado.
Más gasto por día, pero viajes más cortos
Cada turista desembolsó en promedio $116.900 diarios, cifra que representa un crecimiento real del 5% respecto de 2025, una vez descontada la inflación interanual del 22,1% utilizada para la comparación.
El mayor gasto individual, sin embargo, no alcanzó para compensar la reducción en la cantidad de noches.
CAME detectó además un comportamiento marcado por los viajes de cercanía, las reservas de último momento y un consumo más selectivo, dentro de un escenario de presupuestos familiares ajustados.
La combinación terminó definiendo el resultado del fin de semana: más turistas y mayor desembolso diario, pero menos tiempo en cada destino.
Según la entidad, el comportamiento confirma una tendencia hacia escapadas más breves, aprovechando los feriados sin extender demasiado la permanencia.
Cuáles fueron los destinos con mayor ocupación
El movimiento mostró diferencias importantes según cada región. Córdoba alcanzó niveles de ocupación de entre el 80% y el 88%, con un fuerte impulso de la Fiesta Nacional de la Cerveza en Villa General Belgrano.
En Tucumán, San Javier, Monteros y Tafí Viejo llegaron al 99% de reservas, mientras que la Fiesta Nacional e Internacional del Caballo generó movimiento en Trancas.
Santa Fe superó el 78% de ocupación promedio provincial y su capital llegó al 85%, impulsada por el Harlem Festival. El impacto económico estimado fue de $21.759 millones.
La Ciudad de Buenos Aires recibió a más de 120.000 turistas, alcanzó una ocupación del 80% y registró ingresos directos por aproximadamente $37.000 millones.
En Mar del Plata y la Costa Atlántica, las reservas iniciales se ubicaban entre el 45% y el 50%, aunque las contrataciones realizadas sobre la fecha permitieron mejorar esos registros.
Patagonia también tuvo destinos con alta ocupación
Dentro de la Patagonia, Bariloche y Puerto Madryn se ubicaron entre los destinos con mayor movimiento del fin de semana largo, ambos con niveles de ocupación cercanos al 80%.
En la región de Cuyo, Mendoza promedió un 83% en sus principales destinos vinculados al turismo del vino y de montaña.
En el otro extremo, algunas plazas mostraron una actividad considerablemente menor. Posadas registró una ocupación del 26,7%, mientras que Chaco promedió alrededor del 40%.
El balance nacional dejó así un cambio en la forma de viajar durante los feriados: más argentinos salieron de sus ciudades y aumentaron el gasto cotidiano, pero eligieron estadías más cortas, una combinación que terminó reduciendo el impacto económico real del fin de semana largo.