La Cámara de Diputados vivió este miércoles una escena de máxima tensión segundos antes del inicio de una sesión clave para el gobierno nacional. Con el quórum ajustado al límite, un comentario de Martín Menem quedó registrado por los micrófonos abiertos del recinto y rápidamente se viralizó.
Mientras los legisladores tomaban asiento para habilitar el debate del proyecto de Súper RIGI y el acuerdo con acreedores externos, el presidente de la Cámara seguía atentamente el conteo de presentes. El tablero marcaba 129 diputados, el número mínimo necesario para comenzar la sesión, pero todavía existían dudas sobre la presencia efectiva de algunos legisladores oficialistas. En ese contexto, se escuchó a Menem exclamar: "Uno falta. ¡Adrián, Ravier, Ravier...! ¡La p... madre!", en aparente referencia al diputado libertario Adrián Ravier, quien recientemente fue designado como nuevo vocero presidencial. La situación reflejó el clima de nerviosismo que se vivía en el oficialismo, que necesitaba garantizar el quórum para avanzar con dos iniciativas consideradas estratégicas por el gobierno de Javier Milei.
Pocos segundos después, cuando finalmente se confirmó el número necesario para habilitar el debate, las bancadas oficialistas celebraron con aplausos. Acto seguido, Menem formalizó el inicio de la jornada parlamentaria con la frase reglamentaria: "Con la presencia de 129 diputados, queda abierta la sesión especial".
El episodio dejó al descubierto las dificultades que enfrenta el oficialismo para sostener mayorías en el Congreso y la importancia que tenía cada presencia en una sesión donde se ponen en juego proyectos centrales para la agenda económica del Gobierno.
Uno de los temas principales es el tratamiento del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI), una iniciativa destinada a promover inversiones de gran escala mediante beneficios fiscales, estabilidad regulatoria y garantías jurídicas para sectores considerados estratégicos. Además, los diputados analizan el acuerdo con los fondos Bainbridge Ltd. y Attestor Value Master Fund LP, una propuesta que busca cerrar litigios heredados del default de 2001 mediante el pago de aproximadamente 171 millones de dólares a acreedores que quedaron fuera de anteriores reestructuraciones.