Francisco Adorni rectificó su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción e incorporó una herencia de $21 millones, en medio de la investigación judicial que enfrenta por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. La nueva presentación fue realizada después de que el legislador provincial quedara imputado en una causa que analiza la evolución de su patrimonio y sus ingresos durante su paso por la función pública. La investigación se da además en paralelo al expediente que involucra a su hermano, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Entre las modificaciones introducidas en la declaración patrimonial, Adorni corrigió datos vinculados a un crédito hipotecario UVA otorgado por el Banco Provincia. Según la nueva documentación presentada, la deuda comenzó el año en $45 millones y finalizó en $57 millones debido a la actualización por inflación, una versión distinta a la declaración inicial, donde figuraba una cancelación de pasivos superior a los $70 millones. Además, informó la venta de un vehículo Chery Tiggo y declaró la compra del 50% de una camioneta Jeep Renegade valuada en $10.750.000.
La causa judicial se originó tras una denuncia impulsada por Marcela Pagano, diputada nacional del bloque Coherencia y exintegrante de La Libertad Avanza. En el expediente interviene el fiscal federal Guillermo Marijuan, quien imputó al legislador provincial, mientras que el juez Sebastián Casanello ordenó levantar el secreto fiscal y bancario del exfuncionario del Ministerio de Defensa.
La Justicia busca determinar si la evolución patrimonial declarada entre 2024 y 2025 resulta compatible con los ingresos registrados durante ese período.