La inversión real volvió a registrar una caída en agosto y profundizó el retroceso acumulado durante 2026. Según el Índice de Inversión Bruta Interna (IBIM) elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres & Asociados (OJF), el monto invertido durante el octavo mes del año alcanzó los US$7.515 millones, un 5,4% menos que en agosto de 2025.
Con este resultado, la inversión acumuló una contracción del 7,9% entre enero y agosto. El volumen registrado en agosto representó el 18,6% del Producto Bruto Interno (PBI).
El informe muestra además que la baja tuvo impacto en los principales componentes de la inversión. La destinada a maquinaria y equipos disminuyó 4,1% interanual durante agosto.
Dentro de ese segmento, los equipos de origen nacional registraron una contracción del 5,3%, mientras que la adquisición de maquinaria y equipos importados cayó 3,1%.
De esta manera, la inversión en maquinaria y equipos acumuló durante los primeros ocho meses del año un retroceso del 11,4%, según el relevamiento de OJF.
La construcción también mostró un resultado negativo. La inversión destinada a ese sector cayó 7,1% interanual en agosto, lo que significó, de acuerdo con la consultora, la mayor baja de los últimos cuatro meses. En el acumulado de enero a agosto, el retroceso llegó al 3,6%.
Desde OJF señalaron que, aunque la caída interanual de la inversión se moderó en agosto respecto de los meses anteriores, el desempeño general continúa siendo débil. La consultora vinculó parte de esa moderación con una menor caída en las importaciones de maquinaria y equipos.
El comportamiento de la construcción, en cambio, continúa mostrando dificultades para encontrar un sendero sostenido de recuperación, con una nueva contracción durante agosto.
La expectativa sobre el RIGI
De cara a los próximos meses, el informe de OJF proyectó una moderación gradual del ritmo de caída, condicionada a una eventual mejora de la actividad económica y de las condiciones macroeconómicas.
La consultora también puso el foco en los proyectos incluidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y señaló que su avance podría contribuir a compensar la menor inversión en las manufacturas.
Sin embargo, el informe advierte que existe incertidumbre sobre el ritmo efectivo de ejecución de esos proyectos, por lo que su impacto sobre los niveles generales de inversión todavía no puede darse por descontado.
El dato de agosto se conoce en un contexto de señales contrapuestas sobre la actividad económica: mientras la inversión acumula varios meses de retroceso, el Gobierno sostiene su expectativa de una recuperación asociada a la mejora de las condiciones macroeconómicas y al avance de grandes proyectos de inversión.
Por ahora, las cifras de OJF muestran que la inversión todavía no logró retomar una trayectoria de crecimiento sostenido y que tanto la compra de equipos como la construcción continúan condicionando su evolución durante 2026.