Melín Agustina Sartori tenía 24 años cuando falleció dos semanas después de recibir la vacuna Sputnik V contra el Covid-19. La Justicia Federal de Córdoba determinó que su muerte estuvo directamente relacionada con un efecto adverso derivado de esa vacuna y ordenó una indemnización para su familia.
La Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba emitió un fallo inédito al reconocer explícitamente el vínculo causal entre la aplicación de la vacuna rusa y el fallecimiento de Sartori. La joven desarrolló un cuadro de trombocitopenia trombótica inducida por vacuna (VITT), un síndrome poco común que combina la formación de coágulos sanguíneos con una disminución significativa de plaquetas.
Evolución de los síntomas
Vacunada el 15 de julio de 2021, Sartori comenzó a presentar intensos dolores de cabeza y vómitos a partir del sexto día. Estos síntomas evolucionaron hacia una internación hospitalaria y finalmente a una trombosis severa, que causó un deterioro neurológico irreversible. La Justicia concluyó que la vacunación fue el desencadenante del cuadro clínico que terminó con su vida.
La Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas (CoNaSeVa) participó en la evaluación del caso y reconoció el nexo entre la vacuna y el daño sufrido. Para ello se consideraron informes médicos detallados y antecedentes científicos internacionales que documentan casos similares tras la administración de vacunas de vectores adenovirales.
La trombocitopenia trombótica inducida por vacuna es un trastorno extremadamente raro descubierto en 2021 durante las campañas globales de vacunación contra el Covid-19. Este síndrome provoca la formación de coágulos en órganos como el cerebro, pulmones y abdomen, acompañados de una marcada reducción de plaquetas en sangre.
Si bien estudios internacionales habían asociado este síndrome a vacunas como AstraZeneca y Janssen, hasta ahora no existían precedentes judiciales en Argentina que vincularan específicamente la Sputnik V con este tipo de reacción adversa.