La Justicia porteña investiga si Facundo Moyano incumplió la restricción perimetral que le impide acercarse y mantener contacto con Candela Arizaga, luego de que aparecieran imágenes que podrían indicar que ambos se encontraron en un apart hotel del centro de la Ciudad de Buenos Aires. La medida establece una distancia mínima de 300 metros entre el exdiputado y la joven.
La sospecha surgió a partir de fotografías publicadas por Arizaga en sus redes sociales. Una de las imágenes fue tomada frente al espejo de un baño y, según la investigación, presenta similitudes con el ambiente del alojamiento donde se encontraba el exdiputado Moyano. A partir de esos elementos, la Justicia busca determinar si efectivamente estuvieron juntos y si el encuentro implicó un incumplimiento de la medida vigente.
Para avanzar con la investigación, se solicitaron registros de los movimientos dentro del establecimiento y otros elementos que permitan establecer si Moyano y Arizaga coincidieron allí. La existencia del encuentro todavía debe ser determinada por la Justicia y no se trata, por el momento, de una violación de la perimetral ya acreditada.
Qué pasó entre Candela Arizaga y Facundo Moyano en el barrio porteño de Belgrano
La restricción fue impuesta después del episodio ocurrido el 4 de agosto en el barrio porteño de Belgrano, cuando Arizaga salió del edificio donde se encontraba con Moyano y fue interceptada por personal policial. A partir de ese hecho se inició una investigación en la que el exdiputado quedó imputado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Como parte de las medidas cautelares, la fiscalía dispuso que Moyano no pudiera acercarse a menos de 300 metros de Arizaga ni mantener ningún tipo de contacto mientras avanzara la investigación. En agosto, la Justicia había rechazado un pedido del exdiputado para levantar esa restricción porque todavía quedaban medidas de prueba pendientes.
El expediente tuvo además un cambio en el relato de Arizaga. La joven amplió su declaración ante la fiscalía el 24 de agosto y negó haber sido víctima de violencia física o verbal por parte de Moyano, además de señalar que no recordaba haber manifestado ante la Policía que había sido golpeada. La investigación continuó con declaraciones de policías, médicos, vecinos, familiares y otras personas vinculadas con el episodio.
Mientras tanto, la propia Arizaga volvió a pedir que se levanten las medidas que le impiden mantener contacto con Moyano. A través de su abogado, Roberto Herrera, presentó un escrito ante la Fiscalía de Género Norte en el que manifestó su intención de retomar la relación y sostuvo que no existe un riesgo concreto que justifique mantener la prohibición.
La presentación de la joven se produjo mientras la fiscalía analiza los nuevos elementos incorporados al expediente. La defensa planteó que las medidas preventivas deben evaluarse de acuerdo con las circunstancias actuales y no mantenerse indefinidamente sobre la base de la hipótesis inicial de la investigación.
Ahora, uno de los puntos que deberá determinar la Justicia es si Moyano y Arizaga efectivamente se encontraron y, en ese caso, cómo ocurrió el contacto pese a la restricción vigente. De confirmarse un incumplimiento, la fiscalía deberá evaluar sus consecuencias dentro del expediente que continúa abierto.