El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegó este jueves el mayor operativo de seguridad simultáneo registrado en los asentamientos informales porteños. Bajo el nombre "Tormenta Negra", más de 1.500 efectivos de la Policía de la Ciudad tomaron posición al mismo tiempo en 16 barrios populares, con el objetivo de desarticular estructuras narco y restablecer el orden en zonas de alta conflictividad. Hay al menos 20 detenidos y se clausuraron cuatro búnkers de venta de drogas.
Los barrios alcanzados fueron las villas 31, 1-11-14, 21-24 y Zavaleta, Ciudad Oculta, Barrio 20, Fraga, La Carbonilla, Rodrigo Bueno, Los Piletones, Fátima, Ramón Carrillo, Barrio 15, INTA-Bermejo, Padre Mujica, Cildañez y Barrio Mitre. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, siguió el desarrollo del procedimiento en tiempo real desde el Centro de Monitoreo Urbano del Instituto Superior de Seguridad Pública, en Villa Lugano.
Los cuatro búnkers clausurados estaban distribuidos en las villas Zavaleta, Fraga, 31 y 15, y habían sido identificados con anterioridad por la división de Investigaciones de la fuerza. Junto al cierre de los puntos narco, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) inspeccionó locales de venta de celulares, consultorios médicos sin habilitación y depósitos de garrafas de gas.
El despliegue combinó efectivos de las divisiones de Pacificación de Barrios, Orden Urbano, Seguridad Comunal, Unidades Especiales, Tránsito e Investigaciones, con apoyo de Bomberos de la Ciudad. El respaldo aéreo y terrestre estuvo garantizado por dos helicópteros y el vehículo blindado "Fénix", que brindaron cobertura en los puntos de mayor tensión. A la dotación policial se sumaron 165 agentes civiles de cinco áreas del Ejecutivo porteño.
En paralelo a los allanamientos, se realizaron controles aleatorios a vehículos y transeúntes en todas las zonas intervenidas, y cuadrillas removieron materiales de construcción, carros y chatarra acumulada en calles y veredas.