El presidente Javier Milei reconoció que el respaldo electoral a su Gobierno estará atado a los resultados que pueda mostrar durante los próximos meses y vinculó ese desempeño con sus posibilidades de avanzar hacia una eventual reelección.
“Si nosotros no mostramos resultados, se hace difícil acompañar”, afirmó durante el cierre del encuentro Vientos de Cambio, organizado por la Fundación Libertad y Progreso en el hotel Sheraton de Retiro.
La definición llegó en medio de la discusión política sobre el escenario electoral del próximo año. Milei sostuvo que la ciudadanía deberá comprobar mejoras concretas para volver a respaldar al oficialismo en las urnas y planteó la necesidad de combinar gestión, construcción política y lo que definió como una “batalla cultural”.
Al mismo tiempo, descartó modificar el programa económico para obtener un mayor respaldo electoral. Ante los planteos para flexibilizar las metas fiscales y monetarias, fue contundente: “Nuestra política fiscal no se negocia, y tampoco la monetaria”.
El Presidente aseguró que el Gobierno mantendrá la disciplina fiscal y continuará con su estrategia para reducir la inflación. “Al populismo no se le gana haciendo populismo”, sostuvo.
En materia electoral, Milei se mostró confiado en el resultado de los próximos comicios y proyectó un escenario de mayor fortaleza parlamentaria para La Libertad Avanza.
“Cuando en octubre le volvamos a ganar, con el mismo resultado de la última elección, pasaríamos a tener mayoría en Diputados y a estar a dos de la mayoría en el Senado”, afirmó.
Durante su exposición, además, defendió los resultados económicos y sociales que atribuye a su administración. Mencionó la reducción de la inflación y de la pobreza y sostuvo que, según las proyecciones oficiales, el PBI podría acumular un crecimiento del 17% durante su primer mandato.
También destacó la evolución del empleo. Según los números que presentó, el Estado redujo más de 70.000 puestos públicos, mientras que el sector privado generó más de 600.000 empleos.
Milei volvió a defender así la continuidad de su programa económico y dejó planteado el principal desafío político de cara a 2027: convertir los resultados que el Gobierno reivindica en una mejora concreta que pueda ser percibida por la sociedad y traducida en respaldo electoral.