El Gobierno analiza que Javier Milei anuncie por cadena nacional la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una de las iniciativas que el oficialismo pretende convertir en una de las principales banderas económicas y políticas del segundo semestre.
En la Casa Rosada reconocen que esa posibilidad figura entre las alternativas para presentar el proyecto antes de enviarlo al Congreso, aunque todavía no existe una definición definitiva sobre el formato del anuncio.
Lo que sí descartan en Balcarce 50 es que el Presidente vuelva a concurrir al Congreso para defender la iniciativa, como ocurrió con la presentación del Presupuesto. En cambio, el Ejecutivo evalúa distintas opciones, entre ellas una cadena nacional, una conferencia de prensa o un acto económico encabezado por Milei.
La decisión dependerá del estado de avance del proyecto y de la estrategia comunicacional que termine de definir la mesa política.
Mientras tanto, la propuesta continúa bajo revisión técnica en el Ministerio de Economía y todavía no fue remitida a la Secretaría de Legal y Técnica, encabezada por María Ibarzabal, donde deberá atravesar la última etapa de control jurídico antes de ingresar formalmente al Parlamento.
El Gobierno mantiene la intención de presentar el proyecto durante agosto, luego del anuncio presidencial. Según explicaron fuentes oficiales, el ministro de Economía, Luis Caputo, ya expuso los principales avances de la iniciativa durante la reunión de la mesa política realizada en la Casa Rosada.
Para el oficialismo, la reforma del Banco Central será una de las principales herramientas de campaña de Milei rumbo a 2027. La intención es instalar que la baja de la inflación no depende únicamente del programa económico actual, sino también de un cambio institucional que impida que futuros gobiernos financien el déficit fiscal mediante emisión monetaria.
El eje central del proyecto consiste en limitar o prohibir el financiamiento directo e indirecto del Banco Central al Tesoro Nacional, restringiendo mecanismos como los adelantos transitorios, las utilidades contables y las Letras Intransferibles.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo busca restablecer que el organismo tenga como misión exclusiva preservar el valor de la moneda, dejando atrás la reforma impulsada en 2012 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que amplió sus objetivos hacia el desarrollo económico, el empleo y la equidad social.
La propuesta también contempla fortalecer la independencia del Banco Central mediante reglas más estrictas para la designación y eventual remoción de sus autoridades, con el objetivo de reducir la influencia política sobre la conducción de la entidad.
Otro de los capítulos bajo análisis incorpora un régimen de responsabilidades y sanciones para funcionarios que autoricen utilizar al Banco Central como herramienta para financiar el déficit fiscal.
En paralelo, el Gobierno estudia sumar al proyecto un debate sobre la autonomía del INDEC, con el propósito de reforzar la credibilidad de las estadísticas oficiales, especialmente en materia inflacionaria.
Dentro del equipo económico reconocen, sin embargo, que el texto deberá encontrar un equilibrio. Una prohibición absoluta de emisión podría limitar la capacidad operativa del Banco Central para intervenir en situaciones de tensión financiera, administrar liquidez o comprar reservas internacionales.
Por ese motivo, los técnicos trabajan en una redacción que restrinja el financiamiento monetario del Tesoro sin eliminar herramientas habituales de política monetaria.
La reforma forma parte de un paquete más amplio que incluye proyectos como Inocencia Fiscal, la regla fiscal, la reforma presupuestaria, modificaciones a distintos códigos y nuevas iniciativas en materia de seguridad y defensa. No obstante, en la Casa Rosada consideran que la transformación del Banco Central representa el proyecto más personal de Milei y uno de los pilares con los que buscará diferenciar su gestión de las administraciones anteriores.
La definición sobre el formato del anuncio se conocería en los próximos días, cuando el Gobierno termine de definir si la presentación se realizará mediante una cadena nacional, una conferencia de prensa o un evento económico específico, antes del envío formal del proyecto al Congreso Nacional.