En medio de la polémica por sus viajes al exterior, Manuel Adorni, recibió un respaldo explícito de la cúpula del Gobierno nacional. Tanto el presidente Javier Milei como la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, salieron a defenderlo públicamente luego de su conferencia de prensa.
La primera en pronunciarse fue Karina Milei, quien utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje breve pero contundente. Allí dejó en claro que mantiene su apoyo al funcionario y cuestionó las críticas, al atribuirlas a sectores del periodismo y la política tradicional.
Horas más tarde se sumó el propio Presidente, quien replicó un video oficial en el que se desestimaban las acusaciones contra Adorni y se las calificaba como maniobras políticas. Con una frase corta, el mandatario reforzó su postura y volvió a apuntar contra lo que considera estructuras tradicionales de poder.
El respaldo llegó luego de que Adorni se defendiera públicamente de los cuestionamientos por sus viajes, tanto al exterior como dentro de la región. En ese contexto, el funcionario fue enfático: aseguró que no tiene nada que ocultar y que su patrimonio fue construido durante su carrera en el ámbito privado, antes de ingresar a la función pública.
Además, explicó que no brindará detalles específicos sobre su situación patrimonial debido a que existe una investigación judicial en curso. Según indicó, dar información podría interferir en las causas abiertas, aunque remarcó que toda la documentación ya fue puesta a disposición de la Justicia.
Adorni también destacó que su sueldo permanece congelado desde hace dos años y defendió el nivel de transparencia de la actual gestión. En esa línea, sostuvo que ningún gobierno anterior mantuvo estándares tan altos en materia de control.
Sobre los bienes que posee, afirmó que todas sus propiedades están debidamente declaradas y que cualquier diferencia responde a cuestiones administrativas vinculadas a los plazos de presentación.
En relación a los viajes cuestionados, el funcionario negó irregularidades. Explicó que el traslado fue financiado con recursos propios y rechazó que se trate de una dádiva o de una situación incompatible con su cargo. También vinculó las denuncias con una supuesta operación política y mediática para perjudicar al Gobierno.