El presidente Javier Milei participará este lunes del tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en medio de una interna cada vez más visible dentro del oficialismo.
El mandatario llegará acompañado por todo su Gabinete para escuchar la homilía del arzobispo porteño, Jorge García Cuerva. Sin embargo, la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel volverá a dejar expuesta la distancia política dentro de la fórmula presidencial.
La ceremonia, que históricamente funciona como una vidriera de poder y unidad institucional, esta vez estará atravesada por la tensión que sacude a La Libertad Avanza desde hace semanas.
La foto que el Gobierno necesita mostrar
Además de los ministros, se espera la presencia del asesor presidencial Santiago Caputo y del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dos nombres que quedaron en el centro de la pelea interna que divide al oficialismo.
En el entorno presidencial saben que cada movimiento será observado. Un saludo, una charla breve o incluso una foto compartida podrían interpretarse como señales hacia adentro de un espacio que acumula diferencias y desconfianzas.
La intención de Milei es clara: mostrar orden y alineamiento en una fecha patria cargada de simbolismo político. Pero las disputas internas siguen filtrándose incluso en los actos más institucionales.
Acusaciones, redes y pases de factura
El conflicto enfrenta a dirigentes cercanos a Karina Milei con el armado político que responde a Santiago Caputo, conocido dentro del oficialismo como “Las Fuerzas del Cielo”.
En los últimos días, las diferencias escalaron con acusaciones sobre cuentas en redes sociales utilizadas para atacar a sectores libertarios. Las sospechas apuntaron a Martín Menem, uno de los hombres de máxima confianza de la secretaria general de la Presidencia.
El episodio sumó todavía más ruido cuando el streamer libertario Daniel Parisini, conocido como “El Gordo Dan”, lanzó una frase que sacudió al oficialismo: “Le mienten al Presidente”.
La declaración profundizó el clima de desconfianza dentro del espacio y dejó al descubierto que la pelea ya no se limita a discusiones reservadas.
Villarruel, otra vez afuera de la escena
La ausencia de Villarruel en una de las actividades políticas y religiosas más importantes del calendario nacional volverá a alimentar las versiones sobre el deterioro del vínculo con Milei.
Aunque desde el Gobierno evitan referirse públicamente al tema, las señales de distanciamiento entre ambos se repiten desde hace meses y ya forman parte de cada aparición oficial.
Por eso, más allá de la ceremonia religiosa y del mensaje patrio, gran parte de la atención estará puesta en otra cuestión: cómo intentará el Presidente sostener una imagen de unidad mientras la interna libertaria sigue sumando capítulos.