La oposición en Diputados prepara una nueva avanzada para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mientras que el oficialismo busca reunir respaldos para bloquear la iniciativa y evitar una sesión que exponga al funcionario.
El movimiento opositor se activaría después del 29 de abril, cuando Adorni cumpla con su informe de gestión ante el Congreso, donde deberá responder más de 4800 preguntas vinculadas, en gran parte, a su patrimonio y a sus viajes al exterior.
Para avanzar, los bloques deberán primero forzar la apertura de la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Nicolás Mayoraz. Con mayoría simple, podrían fijar día y hora para tratar la interpelación, aunque antes necesitan reunir 129 diputados para alcanzar el quórum.
Desde la oposición, la diputada Claudia Palladino sostuvo que la interpelación es una “necesidad institucional impostergable” y exigió explicaciones sobre la situación patrimonial del funcionario y distintas políticas del Gobierno.
En paralelo, La Libertad Avanza busca cerrar filas con aliados dialoguistas para impedir que la iniciativa prospere. En esa estrategia participan sectores del PRO, la UCR, el MID y bloques provinciales, en negociaciones que encabezan el presidente de la Cámara, Martín Menem, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
El antecedente inmediato fue la votación de la semana pasada, cuando un primer intento de interpelación —impulsado por la diputada Paula Penacca— obtuvo 124 votos a favor y 118 en contra, sin alcanzar la mayoría necesaria. Las ausencias de legisladores aliados y opositores dejaron abierta la posibilidad de un nuevo intento.
A pesar de la presión, el presidente Javier Milei mantiene su respaldo a Adorni y descarta cambios en el Gabinete. Incluso, en las últimas horas, el funcionario volvió a mostrarse públicamente junto a Karina Milei, en una señal política hacia el interior del oficialismo.