La defensa del financista Elías Piccirillo solicitó a la Justicia que habilite la feria judicial de invierno para resolver dos planteos patrimoniales pendientes: levantar o reducir los embargos que pesan sobre sus bienes y autorizar el alquiler de un departamento ubicado en Nordelta, con el argumento de que necesita generar ingresos mientras cumple prisión domiciliaria.
Según el escrito presentado ante el juzgado, los pedidos ya habían sido formulados el pasado 30 de junio, junto con la solicitud para poner fin a la prisión preventiva. Sin embargo, la defensa reclamó que las decisiones no sean postergadas hasta el final de la feria judicial.
Los abogados sostienen que el alquiler del inmueble ubicado en el Complejo Residencial Yacht Nordelta tiene carácter alimentario, ya que los ingresos estarían destinados a cubrir la manutención de Piccirillo y de su grupo familiar, incluida una hija menor de edad.
Además, señalaron que el retraso judicial ya provocó conflictos con el actual inquilino del departamento, quien habría enviado intimaciones formales y advirtió que podría iniciar acciones legales por la falta de autorización para formalizar la locación.
En paralelo, la defensa cuestionó las medidas cautelares impuestas sobre el patrimonio del empresario. Actualmente, Piccirillo tiene un embargo por 900 millones de pesos, otro sobre tres inmuebles en Nordelta, una inhibición general de bienes y una caución real de 100 millones de pesos.
Los abogados solicitaron reducir el embargo a 200 millones de pesos, sustituirlo por un depósito judicial ya ofrecido, levantar las anotaciones sobre los inmuebles, devolver la caución y dejar sin efecto la inhibición general de bienes, al considerar que existen activos suficientes para garantizar el proceso.
En el escrito también manifestaron que la demora para resolver esos planteos coloca a Piccirillo en una situación de indefensión, al tratarse —según sostienen— de cuestiones que no afectan el avance de la investigación penal.
Mientras tanto, la situación procesal del financista continúa sin cambios. Semanas atrás, el fiscal federal Franco Picardi rechazó el pedido para que cese la prisión domiciliaria y ahora será el juez Ariel Lijo quien deba resolver si modifica o mantiene las medidas vigentes.
Como alternativa a recuperar la libertad, la defensa también pidió autorización para que Piccirillo cumpla el arresto domiciliario en la vivienda de su nueva pareja, Florencia Epelbaum, ubicada en el barrio porteño de Núñez, y solicitó que ese domicilio permanezca bajo reserva.
Además, el empresario denunció ante la Justicia un supuesto hostigamiento mediático y afirmó que existe una filtración permanente de información del expediente, al asegurar que distintas actuaciones judiciales se conocen públicamente antes de que su defensa sea notificada.
Piccirillo permanece bajo prisión domiciliaria en la causa que investiga el presunto operativo realizado en el Palacio Duhau, donde, según la acusación, policías habrían plantado un arma y dos kilos de cocaína al financista Francisco Hauque y a su esposa Anahí Aquino, en el marco de un conflicto vinculado a una supuesta deuda de seis millones de dólares.