El proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central avanzó este miércoles en el Senado y obtuvo dictamen sin modificaciones, por lo que quedó en condiciones de ser tratado en el recinto. El oficialismo consiguió las firmas después de una extensa reunión de las comisiones de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda, en la que expusieron el presidente del BCRA, Santiago Bausili, y su vicepresidente, Vladimir Werning.
Durante la presentación, Bausili defendió la iniciativa y sostuvo que su objetivo central es cerrar los mecanismos mediante los cuales el Tesoro pudo financiar su déficit con emisión monetaria. El funcionario aseguró ante los senadores que el proyecto responde a fundamentos económicos y no a una decisión política, y planteó que la nueva normativa busca modificar la relación entre el Banco Central y el Estado.
Uno de los cambios centrales consiste en concentrar la misión del BCRA en la preservación del valor de la moneda, en lugar de mantener los cinco objetivos establecidos por la Carta Orgánica vigente desde 2012: estabilidad de precios, empleo, desarrollo económico, estabilidad del sistema financiero y equidad social. Para Bausili, la multiplicidad de objetivos no permitió cumplir siquiera con el primero.
El titular del Central cuestionó además el desempeño de la economía argentina durante los últimos años. Señaló que el país no crece desde 2011, que el empleo formal permanece estancado y que la informalidad fue, según su exposición, el único indicador que mantuvo una expansión durante los últimos 15 años. En ese marco, defendió la necesidad de establecer un mandato más acotado para la autoridad monetaria.
Otro de los puntos destacados por Bausili fue la eliminación del financiamiento directo al Tesoro en pesos, incluidos los Adelantos Transitorios incorporados a la Carta Orgánica en 2002. También mencionó límites para determinar qué utilidades pueden distribuirse al Tesoro, mayores restricciones para remover a las autoridades del Banco Central y el cierre del acceso del Estado a las reservas mediante las Letras Intransferibles.
El funcionario también rechazó que la reforma pueda afectar a los ahorristas. Aseguró que el proyecto no implica afectar los depósitos de los argentinos y sostuvo que la iniciativa busca tomar elementos de las cartas orgánicas de bancos centrales de países que lograron reducir la inflación. “No es un experimento”, planteó durante la exposición.
En paralelo, Bausili respondió una de las preguntas que había generado mayor atención alrededor del Banco Central: qué ocurrió con las reservas en oro trasladadas al exterior. Explicó que una parte del oro físico continúa en las bóvedas del organismo y que otra fue trasladada y depositada en el Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS), en Suiza. Según su explicación, la operación se realizó para aprovechar las condiciones del mercado y convertir lingotes de menor calidad en oro de mayor calidad a un costo conveniente.
Bausili sostuvo que ese oro continúa depositado en el BIS y defendió la decisión frente a las críticas de la oposición. Según información publicada tras la exposición, el traslado se realizó durante 2024 y los movimientos de las reservas fueron registrados y auditados.
Werning, por su parte, centró su exposición en el costo que tuvo para el Banco Central el financiamiento del Tesoro y la posterior esterilización de los pesos emitidos. El vicepresidente estimó que el daño patrimonial acumulado entre 2003 y 2023 alcanzó los US$550.000 millones, una cifra equivalente, según sus cálculos, al 85% del PBI.
El vicepresidente también rechazó la posibilidad de utilizar una mayor inflación como herramienta para estimular la actividad económica. Sostuvo que “un poquito de inflación” termina generando más inflación y argumentó que el proceso termina licuando deuda, salarios y jubilaciones, además de contribuir a la desmonetización de la economía.
La exposición generó fuertes cuestionamientos desde el peronismo. El jefe de ese bloque, José Mayans, calificó de inconstitucional el cambio propuesto para la elección y remoción de las autoridades del BCRA y cuestionó el impacto institucional de la iniciativa. Juliana Di Tullio también advirtió que, si se aprueba el proyecto, el Congreso podría perder capacidad de control sobre la autoridad monetaria.
El oficialismo, en cambio, defendió el avance de la reforma. Patricia Bullrich sostuvo que el proyecto trasciende al actual Gobierno y que busca establecer un Banco Central más independiente, concentrado en preservar el valor de la moneda y sin funcionar como prestamista del Estado. Con el dictamen ya aprobado, La Libertad Avanza apunta ahora a llevar la iniciativa al recinto del Senado la próxima semana.