El presidente Javier Milei pidió a la oposición que acompañe los proyectos que el Gobierno enviará al Congreso en relación con la cuestión Malvinas y reclamó que el reclamo por la soberanía quede por fuera de las disputas partidarias.
“No puede haber grieta” en torno a Malvinas, planteó el mandatario al referirse a las iniciativas que prepara el Poder Ejecutivo después del mensaje que brindó por cadena nacional.
El Gobierno busca avanzar con cambios legales destinados a reforzar las herramientas del Estado frente a empresas y personas que participen en actividades hidrocarburíferas en las islas o en espacios marítimos que Argentina considera bajo su soberanía.
La ofensiva oficial ya incluyó procedimientos sancionatorios contra decenas de personas y empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas que la Argentina considera ilegítimas. También se presentó una denuncia penal contra cinco compañías relacionadas con proyectos en la zona de Malvinas.
"Desde el anuncio en cadena nacional ya abrimos proceso sancionatorio contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente en la Cuenca Malvinas sin nuestra autorización", precisó el jefe de Estado.
El principal foco de la disputa es el proyecto Sea Lion, impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, que prevé avanzar con la explotación de petróleo al norte de las islas. La Argentina sostiene que esas actividades se desarrollan sin autorización nacional.
En su mensaje, Milei planteó que el reclamo de soberanía debe sostenerse mediante herramientas diplomáticas, económicas y legales, sin recurrir a una salida militar. La estrategia oficial también busca aprovechar el escenario internacional abierto luego de las declaraciones de Donald Trump, quien planteó la posibilidad de revisar la histórica posición estadounidense sobre la disputa.
El pedido de acompañamiento a la oposición llega mientras el Gobierno intenta darle continuidad legislativa a las medidas anunciadas. Para la Casa Rosada, el respaldo parlamentario permitiría presentar la cuestión Malvinas como una política de Estado y no como una iniciativa exclusiva de La Libertad Avanza.
Asimismo, reiteró: "Estaremos enviando el proyecto de ley al Congreso en los próximos días y esperamos que lo sancione porque Malvinas es una causa nacional y creo que estamos haciendo honor al General San Martín. No es de un gobierno ni de un partido, con esto no puede haber grieta alguna".
La oposición, por su parte, deberá definir su posición frente a los proyectos cuando sean formalmente enviados al Congreso. Algunos sectores ya cuestionaron el giro del Gobierno, mientras otros sostienen que el reclamo de soberanía debe mantenerse como una política permanente independientemente del signo político de la administración de turno.
El nuevo escenario también tiene una dimensión económica. El Gobierno busca que las empresas que participen de proyectos hidrocarburíferos en Malvinas deban optar entre esas actividades y la posibilidad de operar en Argentina, incluida Vaca Muerta. La estrategia ya generó movimientos entre compañías internacionales vinculadas con servicios petroleros.