La cooperativa SanCor solicitó su propia quiebra ante la Justicia, en el marco de una profunda crisis financiera que arrastra desde hace años y que se agravó tras el concurso preventivo iniciado en 2025. La deuda total asciende a US$120 millones, según confirmaron fuentes del sector.
El pedido fue presentado en un juzgado de Rafaela, donde se tramita el proceso concursal. De acuerdo al expediente, ya se procesaron más de 1.500 verificaciones de acreedores, mientras que el pasivo continúa en aumento, con un crecimiento mensual cercano a los $3.000 millones.
Desde el gremio Atilra, su secretario general sostuvo que la decisión representa un reconocimiento tardío del estado de insolvencia. Además, denunciaron que la empresa acumuló ocho meses de salarios impagos, incluyendo aguinaldos, lo que profundizó el conflicto laboral.
En paralelo, la Justicia ya había dispuesto una intervención judicial por irregularidades en la administración, entre ellas la falta de información sobre producción, ingresos y destino de fondos, además de presuntas inconsistencias en los recibos salariales.
Fundada en 1938, SanCor supo ser líder del mercado, con niveles de producción que alcanzaron los 4,6 millones de litros diarios en los años 90. Hoy, esa cifra se redujo a cerca de 700.000 litros, reflejando una caída sostenida en su actividad.
Entre los factores que explican el deterioro aparecen decisiones comerciales, conflictos gremiales y deudas internacionales, como el saldo pendiente con Venezuela, que aún ronda los 18 millones de dólares.
A pesar del escenario crítico, desde el gremio señalaron que la quiebra podría abrir una nueva etapa para la marca, con la posibilidad de reestructurar su funcionamiento y preservar su valor en el mercado.