La Justicia decretó la quiebra de Garbarino, una de las cadenas de electrodomésticos más emblemáticas del país, y ordenó la liquidación completa de la empresa tras el fracaso del proceso de salvataje iniciado hace casi cuatro años.
La decisión fue tomada por el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7, a cargo del juez Fernando D’Alessandro, en un fallo fechado el 4 de marzo pero que se conoció públicamente este jueves.
En su resolución, el magistrado sostuvo que ya no existían alternativas para evitar la quiebra, ya que la compañía no logró reunir las mayorías necesarias para aprobar un acuerdo de pago con sus acreedores dentro del concurso preventivo que había iniciado en 2021.
Con esta medida, Garbarino pierde el control sobre sus bienes y patrimonio, que pasarán a estar bajo la administración de la sindicatura designada por la Justicia, encargada de llevar adelante el proceso de liquidación.
El fallo también dispuso la inhabilitación para ejercer el comercio del presidente de la empresa, Carlos Rosales, de la vicepresidenta María Marta Facio y del director Gabriel Rosales. Además, los tres no podrán salir del país hasta octubre de 2026, fecha en la que la sindicatura deberá presentar su informe final.
En paralelo, la Justicia ordenó la clausura e inspección de varios locales de la cadena, entre ellos los ubicados sobre Avenida Cabildo, la calle Uruguay y en el barrio porteño de Almagro.
La resolución judicial no solo alcanza a Garbarino, sino también a las firmas Tecnosur y Digital Fueguina, ambas radicadas en Tierra del Fuego, debido a que mantienen participaciones societarias dentro del grupo empresarial.