El Senado de la Nación sesiona este jueves para tratar dos iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y los cambios en el régimen de Zonas Frías, que modifican el esquema de subsidios al gas vigente para distintos puntos del país.
La sesión fue convocada para las 12, aunque el debate sobre la reforma del Banco Central estaba previsto para comenzar alrededor de las 14, luego del tratamiento de cuestiones de privilegio planteadas por el bloque Justicialista. El temario fue acordado previamente en una reunión de Labor Parlamentaria entre La Libertad Avanza y bloques dialoguistas.
El proyecto del Banco Central llegará al recinto con una modificación acordada por el oficialismo y sus aliados. El texto aprobado por Diputados establecía que para remover a un integrante del Directorio del BCRA se necesitarían dos tercios de los votos de ambas cámaras. El nuevo texto que se discute en el Senado reemplaza ese requisito por una mayoría absoluta de 37 senadores y mantiene en la Cámara alta la atribución exclusiva para designar y remover a los directores.
El cambio implica que, si el Senado aprueba la iniciativa con esa modificación, el proyecto deberá regresar a la Cámara de Diputados para una segunda revisión. La Cámara baja podrá aceptar los cambios introducidos por los senadores o insistir con la versión que había aprobado el 26 de agosto.
Más allá de la discusión sobre las autoridades, la reforma establece como objetivo prioritario del Banco Central la preservación del valor de la moneda y plantea restricciones al financiamiento del Tesoro mediante adelantos transitorios. También limita la compra directa de títulos públicos en el mercado primario.
La iniciativa busca además modificar las reglas sobre la utilización de los resultados del Banco Central, la administración de sus reservas y determinados instrumentos de deuda. El Gobierno sostiene que el nuevo esquema apunta a reforzar la independencia de la autoridad monetaria y limitar los mecanismos de financiamiento monetario del Estado.
El segundo proyecto en discusión modifica el régimen de Zonas Frías, que establece descuentos en las facturas de gas para usuarios de determinadas regiones. La propuesta busca revertir parte de la ampliación territorial realizada en 2021 y reemplazar el criterio exclusivamente geográfico por un esquema con mayor focalización según ingresos y vulnerabilidad social.
Con el nuevo esquema, las zonas consideradas originalmente dentro del régimen -entre ellas la Patagonia, Malargüe y la Puna- mantendrían un tratamiento específico, mientras que usuarios de provincias incorporadas posteriormente podrían dejar de recibir el beneficio automático o acceder a descuentos de acuerdo con su situación socioeconómica.
La modificación genera una discusión particularmente fuerte entre representantes de las provincias que actualmente cuentan con el beneficio y aquellos distritos que buscan incorporar mecanismos de asistencia energética. Senadores de Chubut, Santa Cruz, Córdoba, Mendoza y La Pampa, entre otros, anticiparon reparos al proyecto, de acuerdo con las posiciones conocidas antes de la sesión.
Como parte de las negociaciones para conseguir respaldo, el Gobierno planteó además la creación de un esquema de “zonas cálidas”, destinado a otorgar subsidios a la electricidad durante los períodos de altas temperaturas en determinadas provincias del norte argentino. El mecanismo forma parte de los compromisos asumidos durante las negociaciones legislativas y deberá instrumentarse posteriormente.
En el caso de las Zonas Frías, uno de los puntos centrales de la discusión es el alcance que tendrá la nueva focalización sobre los hogares que actualmente reciben descuentos por el solo hecho de encontrarse dentro de las áreas incorporadas al régimen. El proyecto mantiene criterios especiales para personas con discapacidad y veteranos de Malvinas, además de contemplar parámetros vinculados con los ingresos familiares.
La sesión reúne así dos debates de características diferentes: por un lado, una reforma que busca establecer nuevas reglas para la relación entre el Banco Central y el Tesoro; por otro, una modificación que tendrá impacto directo sobre las facturas de gas de millones de usuarios y que enfrenta posiciones diferenciadas entre las provincias.
Si el Senado modifica la Carta Orgánica del BCRA, el proyecto no quedará convertido en ley con la eventual aprobación de este jueves y deberá continuar su recorrido legislativo en Diputados. En cambio, si la Cámara alta aprueba sin cambios el proyecto de Zonas Frías que recibió media sanción, esa iniciativa quedará en condiciones de convertirse en ley.