Un adolescente de 15 años llevó una escopeta de caza oculta en un estuche de guitarra, ingresó a su escuela en San Cristóbal y desató un ataque que terminó con la muerte de un compañero de 13 años y dejó a otros dos estudiantes heridos.
El episodio ocurrió dentro de la Escuela N°40 y obligó a evacuar el establecimiento en medio de escenas de corridas, gritos y alumnos buscando resguardarse.
El momento en que comenzó el ataque
De acuerdo a la reconstrucción inicial, el joven ingresó al edificio con el arma escondida en un estuche, algo que no generó sospechas porque solía asistir con ese instrumento.
El primer disparo se produjo en un baño de la planta alta, donde se encontraba la víctima. Luego, el agresor salió hacia el hall y efectuó entre cuatro y cinco detonaciones más.
En ese trayecto, según los testimonios recolectados, gritó “sorpresa” antes de continuar disparando.
Corridas, gritos y alumnos buscando escapar
Tras los disparos, la situación se volvió incontrolable dentro del establecimiento. Estudiantes y docentes intentaron salir o refugiarse como podían.
Un compañero relató que salió corriendo sin detenerse, en medio del ruido de los disparos y los gritos. La secuencia duró pocos minutos, pero alcanzó para dejar a toda la comunidad escolar atravesada por lo ocurrido.
Un muerto y dos heridos
El adolescente de 13 años murió en el lugar como consecuencia del ataque.
Otros dos estudiantes resultaron heridos. Uno de ellos fue trasladado a un centro de mayor complejidad en Rafaela con lesiones en el rostro y el cuello. Permanece lúcido y estable.
Cómo ingresó el arma y qué investigan
La investigación busca determinar cómo el agresor accedió a la escopeta y por qué pudo ingresar con el arma al establecimiento sin ser detectado.
También analizan su entorno y las horas previas al ataque. Compañeros lo describieron como un joven que no había mostrado señales visibles de conflicto, lo que suma interrogantes sobre lo ocurrido.
Mientras avanzan las pericias, el caso vuelve a poner en foco lo que puede pasar en cuestión de minutos dentro de un espacio cotidiano, sin advertencias previas y con consecuencias irreversibles.