El Gobierno nacional profundizó este martes el control sobre cinco obras sociales sindicales luego de declararlas oficialmente en situación de crisis a través de la Superintendencia de Servicios de Salud. La medida fue publicada mediante las resoluciones 934 a 938/2026 y apunta a entidades donde se detectaron irregularidades administrativas, contables, financieras y vinculadas a la cobertura médica.
Según informó el organismo regulador, las obras sociales alcanzadas presentaron un “factor de criticidad superior al valor límite” previsto por el Decreto 1400/2001, normativa que regula los procedimientos de crisis dentro del sistema de salud sindical.
Entre las entidades incluidas aparecen la Obra Social de Maquinistas de Teatro y Televisión, la Obra Social del Personal de Dirección de Subterráneos de Buenos Aires, la Obra Social Modelos Argentinos, la Obra Social de Serenos de Buques y la Obra Social de Obreros Empacadores de Fruta de Río Negro y Neuquén.
La Superintendencia otorgó un plazo de 15 días hábiles para que las conducciones presenten un “Plan de Contingencia y Saneamiento” destinado a revertir la situación detectada durante las auditorías oficiales. El organismo sostuvo que los incumplimientos abarcan aspectos prestacionales, jurídico-institucionales, económicos y administrativos.
Entre las observaciones señaladas figuran balances vencidos, ausencia de documentación financiera obligatoria, fallas en estadísticas médicas y problemas relacionados con prestaciones a afiliados. Desde el Gobierno encuadran estas decisiones dentro del proceso de “reordenamiento” del sistema de obras sociales y prepagas impulsado por la administración de Javier Milei.
En caso de no cumplir con los planes exigidos o no revertir las irregularidades, las entidades podrían enfrentar intervenciones, restricciones operativas o incluso la baja del registro nacional. La decisión suma tensión al vínculo entre el Gobierno y distintos sectores sindicales, que vienen cuestionando las políticas oficiales sobre el sistema de salud gremial.