La tormenta que azotó este martes al Área Metropolitana de Buenos Aires dejó un saldo de importantes daños materiales, interrupciones eléctricas y al menos una persona herida, tras el paso de ráfagas intensas que, en algunos sectores, alcanzaron los 80 km/h.
Los efectos del temporal se hicieron sentir con fuerza en distintos puntos del conurbano y la Ciudad, donde se registraron árboles caídos, postes derribados y techos que no resistieron la violencia del viento. En barrios porteños como Parque Lezama y Villa Lugano, los incidentes estuvieron directamente vinculados a las ráfagas que complicaron la circulación y generaron situaciones de riesgo.
Uno de los focos más afectados fue la zona de Parque Lezama, donde la caída de árboles provocó bloqueos en la vía pública, dificultando el tránsito y obligando a la intervención de equipos de emergencia.
En el conurbano, Ensenada y Moreno también sufrieron las consecuencias del fenómeno, con múltiples reportes de vecinos que dieron cuenta de estructuras dañadas, postes caídos y voladuras de techos. En este último distrito, el impacto fue particularmente visible.
Un episodio crítico se registró en un supermercado mayorista ubicado en Moreno, donde una pared se desplomó y una estructura identificatoria del comercio fue arrancada por el viento. En ese contexto, un trabajador resultó herido mientras realizaba tareas de cierre. Según el testimonio de un testigo, una chapa cayó sobre él en medio de la ráfaga, lo que obligó a su traslado urgente a un hospital cercano, aunque aún no se informó oficialmente la gravedad de su estado.
Las imágenes difundidas por vecinos reflejan la intensidad del fenómeno. En Paso del Rey, una filmación captó el momento en que un techo salió despedido y estuvo a punto de impactar contra un auto estacionado, evidenciando el peligro al que quedaron expuestos los habitantes en cuestión de segundos.
La duración del temporal fue breve pero violenta, según relataron residentes de las zonas afectadas. Algunos señalaron que el fenómeno no superó los dos minutos, mientras que otros precisaron que las ráfagas más intensas se concentraron en apenas 30 o 40 segundos, tiempo suficiente para provocar destrozos significativos.
En respuesta a la emergencia, distintas áreas municipales desplegaron operativos en Moreno, incluyendo personal de Defensa Civil, Espacios Verdes, Tránsito, Guardaparques, Cruz Roja y la empresa eléctrica, para atender las consecuencias del temporal y asistir a los vecinos.
Ante este escenario, las autoridades difundieron una serie de recomendaciones para reducir riesgos, entre ellas evitar circular por calles anegadas, retirar objetos sueltos de balcones, asegurar materiales en construcción y no manipular dispositivos eléctricos mojados. Además, insistieron en no acercarse ni tocar cables caídos o instalaciones eléctricas dañadas en la vía pública.