Un nuevo escándalo salpicó a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y a La Cámpora. El sindicato que conducía Abel Furlán pagó más de $126 millones a un estudio de arquitectura vinculado a la agrupación kirchnerista. El objetivo era desarrollar el proyecto de un polo multifuncional en un predio estatal cedido gratuitamente. La obra nunca se concretó.
El estudio contratado pertenece a Martín Reibel Maier, militante de La Cámpora y excompañero de colegio de Máximo Kirchner. El contrato más importante se firmó el 1 de febrero de 2024. El estudio percibió $126.787.567 más IVA por el denominado "anteproyecto avanzado" y los planos de los edificios previstos.
La cesión del predio estatal en el último tramo del gobierno K
La operación comenzó durante los últimos meses del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) desafectó un predio de aproximadamente 80.000 metros cuadrados en Tres de Febrero. Se lo entregó gratuitamente a la UOM mediante un "permiso precario y gratuito".
El trámite se resolvió en el último trimestre de 2023. En ese momento, la vicepresidencia de la AABE estaba ocupada por Juan Debandi, dirigente de La Cámpora y cercano al kirchnerismo. Los expedientes se movieron de manera veloz. Todo pasó en el último trimestre del gobierno K.
El gremio anunció que construiría allí el "Nuevo Polo Multifuncional Unión Obrera Metalúrgica". El plan incluía un centro de convenciones, aulas de capacitación, espacios deportivos, talleres y estacionamientos.
El estudio de arquitectura del compañero de Máximo
La UOM comenzó a proyectar las obras meses antes de recibir formalmente el predio. En julio de 2023 contrató al estudio de Martín Reibel Maier y Andrea Mercado. Reibel Maier no era un desconocido en la estructura kirchnerista. Además de haber compartido su etapa escolar con Máximo Kirchner, fue vicepresidente de la AABE entre 2012 y 2015.
El estudio presentó distintas propuestas para desarrollar los primeros trabajos arquitectónicos. El plan original de la UOM incluía incluso un hotel para albergar afiliados. Ese proyecto no se mencionó en los documentos presentados ante la AABE.
Una obra que nunca se terminó
Pese al desembolso millonario, el complejo nunca se terminó. En abril de 2024, el entonces intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, intimó a la UOM a detener cualquier obra. Advirtió que la finalidad prevista para el inmueble era incompatible con la zonificación municipal.
Valenzuela cuestionó la forma en la que se había entregado el predio. Apuntó contra la "celeridad, la temporalidad y la improvisación" con la que se había desarrollado el procedimiento durante el tramo final del gobierno kirchnerista.
Otro escándalo vinculado a la UOM y La Cámpora
El episodio aparece en medio de otro escándalo reciente. La Justicia investiga a María Soledad Calle, dirigente vinculada al kirchnerismo y al sindicalismo metalúrgico, por presunto lavado de dinero.
Calle aparece vinculada a USEM S.A., una empresa que percibía un porcentaje de los aportes realizados por los afiliados de la UOM. En esa investigación, el fiscal Eduardo Taiano busca determinar el origen de su patrimonio y de los fondos atribuidos a la compra de un departamento ubicado debajo del inmueble donde Cristina Kirchner cumple su condena por la causa Vialidad.
Los dos episodios exponen una trama recurrente alrededor de la UOM durante la conducción de Furlán. Se trata de contratos millonarios con dirigentes vinculados a La Cámpora y operaciones desarrolladas alrededor de recursos sindicales o bienes estatales. En este último caso, más de $126 millones terminaron destinados a un proyecto arquitectónico que nunca llegó a realizarse.