Este fin de semana, Añelo fue escenario de la quinta edición de la Fiesta Provincial de los Productores, una celebración que reunió a un importante marco de público y que continúa creciendo en convocatoria y proyección dentro del calendario festivo de Neuquén.
Durante tres jornadas, la música, las tradiciones, la producción y las expresiones culturales se combinaron en una propuesta que tuvo como protagonistas tanto a artistas nacionales como a talentos locales, productores y representantes de la comunidad.
El viernes y el sábado, la apertura del escenario estuvo a cargo de los talleres municipales, con presentaciones de danza, folklore y un amplio despliegue de niños, niñas, jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad. Una muestra de la participación comunitaria y del trabajo cultural que se desarrolla durante todo el año en la localidad.
Luego llegó el turno de una grilla artística que convocó a figuras de alcance nacional, entre ellas Ke Personajes, Las Pastillas del Abuelo, La Banda de Carlitos y Euge Quevedo, Indio Lucio Rojas y Soledad Pastorutti.
Una de las presentaciones más destacadas fue la de La Sole, quien, con boina y poncho, hizo cantar y emocionar al público. Durante su visita, el intendente Fernando Banderet le entregó un poncho añelense, confeccionado por tejedoras de la zona, como símbolo de identidad y como una manera de acercarle a la artista un pedacito de esta tierra neuquina.
La música campera y las raíces folklóricas también tuvieron su espacio con la participación de artistas locales, reafirmando el lugar de las tradiciones en una fiesta que busca poner en valor la historia y la cultura de la región.
Una fiesta que celebra la producción y el trabajo de la tierra
El sábado por la mañana se realizó la Expo Productores, un espacio destinado a visibilizar distintas iniciativas vinculadas con el aprovechamiento de la tierra, la cría de animales y el desarrollo de huertas.
Los stands permitieron conocer experiencias, compartir saberes y acercarse a diferentes propuestas productivas. Además, se entregaron plantines, semillas y tierra fértil, en una iniciativa que promovió el vínculo con la producción, cría de animales y el cultivo.
La jornada tuvo también una visita inesperada: Tomás Zacarías, joven y reconocido artista de la música chamamecera, llegó de sorpresa y compartió su música con los productores. Con su acordeón, invitó al baile y aportó un momento de alegría y encuentro.
En el marco del Día de la Madre, también se entregaron presentes y se realizó un espectáculo de fuegos artificiales insonoros, una propuesta que permitió sumar un momento especial a la celebración.
Tradición, destrezas criollas y grandes sorteos
El domingo, la fiesta continuó con la inauguración del campo de jineteadas y destrezas criollas, una propuesta que reunió a los amantes de las tradiciones gauchas y las expresiones camperas. La jornada contó con la animación de Milton Pino y la participación de reconocidos payadores.
A lo largo del evento también se realizaron sorteos con la compra de un bono, que incluyeron dos automóviles, dos casas y una camioneta 4x4, sumando otro atractivo para quienes se acercaron a disfrutar de las actividades.
Y entre los participantes de la expo productores se sorteó una vaquillona.
La organización del predio fue otro de los aspectos destacados por el público. Los espacios parquizados y la distribución de los sectores favorecieron la circulación, mientras que el corredor gastronómico acompañó el recorrido de los visitantes, integrándose a la propuesta general.
Una celebración que crece junto a Añelo
Identidad, tradiciones, producción, baile y música fueron parte de una nueva edición de la Fiesta Provincial de los Productores, una celebración que refleja el entramado cultural y productivo de Añelo.
En una localidad atravesada por el desarrollo de Vaca Muerta, la fiesta propone también una oportunidad para reconocer a quienes trabajan la tierra, producen, crían animales, sostienen saberes y mantienen vivas las costumbres de la región.
Con una convocatoria destacada y una programación que integró espectáculos, participación comunitaria, producción y destrezas criollas, Añelo volvió a celebrar sus raíces y a proyectar una fiesta que crece año a año.