La muerte de Yanina Tropan provocó un profundo dolor entre quienes integran la comunidad de brigadistas y conocen de cerca la exigencia y el compromiso que implica combatir incendios forestales en la Patagonia.
Yanina se había formado como brigadista combatiente de incendios forestales en la Fundación Tierras Patagónicas, institución que confirmó su fallecimiento y expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros.
Desde la Fundación la despidieron con profundo pesar y destacaron el vínculo que Yanina mantuvo con una tarea que requiere preparación, compromiso y una permanente exposición frente a situaciones de enorme riesgo.
“Despedimos con sumo pesar a Yanina Tropan, quien fue brigadista combatiente de incendios forestales formada en la Fundación y falleció en el día de ayer”, comunicó la institución a través de sus redes sociales.
El mensaje generó una particular repercusión entre quienes conocen el trabajo de los brigadistas, una labor muchas veces silenciosa y desarrollada en escenarios de extrema dificultad, donde el fuego, el humo, las altas temperaturas y las condiciones del terreno ponen a prueba permanentemente a quienes intervienen en las emergencias.
Una brigadista formada en Tierras Patagónicas
La Fundación Tierras Patagónicas tiene entre sus actividades la formación y capacitación de personas destinadas al combate de incendios forestales. Yanina Tropan había transitado ese proceso y se había incorporado al grupo de quienes se preparan para intervenir ante una de las emergencias ambientales más complejas de la región.
Su vínculo con la institución adquiere especial significado en una zona donde los incendios forestales forman parte de una realidad recurrente y donde el trabajo de los brigadistas resulta fundamental para proteger bosques, viviendas, infraestructura y comunidades.
La Fundación tuvo además participación en distintos operativos de combate del fuego en la cordillera, entre ellos el despliegue realizado durante el incendio del Valle de Magdalena, dentro del Parque Nacional Lanín, donde numerosos brigadistas trabajaron durante jornadas de extrema exigencia.
La despedida de Yanina volvió a poner en primer plano el fuerte vínculo que existe dentro de las comunidades de brigadistas. Se trata de trabajadores y voluntarios que comparten capacitaciones, operativos y largas jornadas en escenarios donde el riesgo es una parte permanente de la tarea.